25/12/2025
El cierre de año no siempre se vive desde la celebración. Para muchas personas es un momento que confronta, que evidencia cansancio, pérdidas o preguntas aún abiertas. Por eso, más que hablar de felicidad, este tiempo puede entenderse como un punto de observación: mirar lo recorrido, reconocer lo que ha dolido y también aquello que, pese a todo, ha logrado sostenerse.
Florecer no es un acto inmediato ni constante. A veces implica atravesar periodos de aparente quietud, desorden interno o replanteamiento profundo. Sin embargo, incluso en esos momentos, algo sigue trabajando en silencio: la capacidad de resignificar, de elegir distinto, de cuidarse con mayor conciencia. Cada proceso que han transitado refleja esa posibilidad.
Que estos días permitan una pausa honesta, sin exigencias innecesarias. El trabajo personal continúa, pero también merece descanso. Reconocer los propios límites, validar el esfuerzo realizado y confiar en el ritmo individual es parte esencial del crecimiento.
Agradezco la confianza depositada en este espacio terapéutico. Les deseo un cierre de año con claridad, cuidado interno y la serenidad necesaria para seguir construyéndose, a su propio tiempo.
Con todo el cariño
Psic. Susy Narro ❤️🩹