15/05/2026
APRENDIENDO A VIVIR EN EL SER
Lo primero que debes comprender es qué significa la consciencia.
Vas andando, eres consciente de muchas cosas: de las tiendas, de la gente que pasa a tu lado, del tráfico, de todo, pero eres inconsciente solo de una cosa; y esa cosa eres tú.
Hagas lo que hagas, por dentro debes seguir haciendo una cosa continuamente: ser consciente de que tú lo estás haciendo.
Si estás comiendo, sé consciente de ti mismo.
Si estás andando, sé consciente de ti mismo.
Si estás escuchando, si estás hablando, sé consciente de ti mismo.
Cuando estés irritado, sé consciente de que estás irritado.
En el momento mismo en que aparezca la ira, sé consciente de que estás irritado.
Este constante acordarse de uno mismo, crea en ti una energía muy sutil, un verdadero centro.
La consciencia, ser consciente de ti mismo, es lo que te convierte en jefe, en presencia.
Hagas lo que hagas, y aunque no hagas nada, una cosa debe estar constantemente en tu consciencia: que tú eres.
Esta simple sensación de ser uno mismo, de que uno es, crea un centro, un centro de quietud, un centro de silencio, un centro de dominio interior.
Es una potencia interior.
Si empiezas a hacerte consciente, empiezas a sentir en ti una nueva energía, un nuevo fuego, una nueva vida.
Y gracias a esta nueva vida, nuevo poder, nueva energía, muchas cosas que te estaban dominando se disuelven.
Ya no tienes que luchar con ellas.
En cuanto empiezas a ser más fuerte por dentro, con una sensación de presencia interior, cuando sientes que eres, tus energías se van concentrando, cristalizan en un punto único, en el Yo Soy.
Hagas lo que hagas, hazlo recordándote a ti mismo como presencia Yo Soy.
Para ello, debes profundizar en ti mismo; ir a las profundidades… Estando consciente y alerta.
De lo contrario, permanecerás en la superficie, distraído, y olvidado de ti mismo como presencia consciente.
Sé consciente de lo que estás haciendo; de que estás sentado, de que te vas a dormir, de que te está llegando el sueño, de que estás cayendo. Intenta ser consciente en todo momento, y entonces empezarás a sentir que en tu interior nace un centro.
Frecuentemente, no estamos centrados.
A veces nos sentimos centrados, pero son momentos en los que una situación nos hace conscientes.
Procura estar consciente en toda actividad normal.
Cuanto más inconsciente estés, más alejado estás de ti mismo. Cuanto más consciente, más te acercas a ti.
Si la conciencia es total, estás en el centro. Si hay menos conciencia, estás cerca de la periferia, en la superficie.
Cuando estás inconsciente, estás en la periferia, donde el centro está completamente olvidado.
Ama la vida disfruta cada momento
Es tiempo de hacer las cosas diferentes...
Centro Holístico Amar
Terapias Holísticas Crísticas
Presenciales y a distancia
📞 Haz tu cita: +52 844 104 9208