07/05/2026
En economía, pagar de más por algo suele considerarse una mala inversión. Si alguien paga 3 millones de pesos por una casa que vale 1.5 millones, entendemos inmediatamente que hay un desequilibrio. Sin embargo, en las relaciones humanas ese mismo fenómeno ocurre constantemente… y muchas veces se romantiza.
Dar de más es exactamente eso: invertir una cantidad desproporcionada de tiempo, energía, sacrificio emocional y esfuerzo en algo que no devuelve ni remotamente el mismo valor.
Y lo más complicado es que muchas personas ni siquiera se dan cuenta de que lo están haciendo.
El problema es cuando el costo emocional supera lo que la relación puede devolver. Igual que en economía, no todo merece la inversión.