12/05/2026
“Esto es, porque aquello es” resume una de las enseñanzas centrales del budismo: el surgimiento dependiente u originación interdependiente. En pali se conoce como pratītyasamutpāda.
El Buda enseñó que nada existe de manera aislada o independiente. Todo surge debido a causas y condiciones:
“Cuando esto existe, aquello llega a ser.
Con el surgimiento de esto, surge aquello.
Cuando esto cesa, aquello cesa.”
Eso aplica tanto al sufrimiento como a la felicidad, a los pensamientos, emociones, relaciones e incluso a la idea del “yo”.
Por ejemplo:
Hay ansiedad porque existen ciertas causas: apego, miedo, hábitos mentales, condiciones físicas, experiencias pasadas.
Una planta crece porque hay tierra, agua, sol, semillas y tiempo.
Incluso nuestra identidad depende de lenguaje, memoria, cultura, cuerpo y relaciones.
En el budismo tibetano y mahayana, esta comprensión lleva también a la compasión: si todos estamos profundamente conectados, el bienestar propio y el de los demás no están realmente separados.
La enseñanza aparece en muchos sutras y es considerada una de las intuiciones más profundas del Dharma. Está muy relacionada con:
la impermanencia,
el vacío (śūnyatā),
y la rueda del samsara.
A veces se representa así:
Esto existe
Aquello surge
No como una ecuación matemática literal, sino como una manera sencilla de visualizar la interdependencia de todos los fenómenos.