15/07/2026
El despertar de mi creatividad: un viaje hacia mí misma
Durante mucho tiempo, tuve la firme convicción de que la creatividad no era algo que formara parte de mi vida. Miré a mi alrededor y vi a otras personas crear, imaginar y transformar, y pensé que eso era un don exclusivo de unos pocos, algo que yo simplemente no poseía. Creía que ser creativo significaba pintar cuadros magistrales, escribir novelas o componer música, y al no hacer nada de eso, asumí que yo no lo era. Pero con el paso del tiempo, comprendí que estaba equivocada. No es que no fuera creativa, sino que esa parte de mí estaba dormida, bloqueada, esperando el momento adecuado para salir a la luz.
Todo cambió un día, sin previo aviso y sin grandes expectativas. Decidí darme una oportunidad, permitirme simplemente jugar. Mis manos tocaron por primera vez el fomi moldeable, y en esa textura suave y maleable encontré una puerta abierta. No había reglas, no había juicios, solo la libertad de dar forma a lo que sentía. En ese momento sencillo, surgió algo en mi interior que no sabía que existía: una pasión inmensa, un placer profundo por crear. Comprendí que la creatividad no es un talento que se tiene o no se tiene, sino una energía que fluye cuando nos permitimos explorar.
Hoy en día, mis tiempos libres se han convertido en mi refugio sagrado. Ya no me limito solo al fomi; he abierto mi mundo a infinitas posibilidades. Utilizo flores, pintura, arcilla, y me dejo sorprender por los tesoros que la naturaleza me regala: rocas pulidas por el tiempo, trozos de madera con historias grabadas, conchas y caracoles que ya no tienen dueño. Cada objeto es una nueva oportunidad, un lienzo en blanco donde plasmar mi visión.
Esta actividad se ha transformado en mucho más que un pasatiempo; es mi terapia, mi espacio personal e intransferible. Al crear, me desconecto del mundo exterior y me conecto profundamente conmigo misma. Es un momento de paz, de concentración y de autoconocimiento. A través de cada pieza que hago, descubro nuevas facetas de quien soy, aprendo a ser paciente y a valorar el proceso tanto como el resultado.
Hoy sé que la creatividad siempre estuvo ahí, formando parte de mi esencia. Solo necesitaba permitirme ser, jugar y crear. Y en ese camino, he encontrado no solo hermosas obras, sino también una versión de mí misma más completa, feliz y libre.
Tiendita Artesanal "Melinoe"
Cel.4441466138
Psicoterapeuta
Erika Bravo Orozco