28/03/2026
Derecho a vivir vs obligación de vivir.
Comparto una reflexión de mi mtra de Tanatología .
Derecho a vivir vs obligación de vivir.
Un tema para reflexionar y revisar nuestras creencias y valores.
Hablar de este tema desde la tanatología no es sencillo, pero tampoco podemos dejar de mirarlo.
La historia de Noelia no comienza con una decisión sobre la muerte, comienza mucho antes… en una vida atravesada por múltiples pérdidas.
Falta de redes de apoyo.
Una historia familiar compleja y sumamente disfuncional.
Una agresión sexual múltiple en 2022.
Un dolor emocional que no encontró contención suficiente y falta de cuidado de su salud mental.
Todo esto derivó en un intento su1cida que deja un cuerpo profundamente herido.
A partir de ahí, su realidad cambia por completo:
Lesión medular irreversible.
Dependencia funcional.
Sondas urinarias que requerían ser cambiadas cada seis horas, de día y de noche.
Incontinencia f***l.
Movilidad limitada, incluso con apoyos.
Dolor neuropático crónico e intratable.
Cuando hablamos de duelo, no solo hablamos de la muerte de alguien más. Hablamos también de las pérdidas que ocurren en una muerte en vida.
La pérdida del cuerpo que se tenía, de la autonomía, de la intimidad, de la posibilidad de elegir cómo vivir el día a día.
Desde el acompañamiento tanatológico, no estamos para imponer sentido…ni para obligar a resistir.
Estamos para escuchar, para sostener, para respetar las decisiones de cada ser humano que acompañamos; SIN JUICIO. Sin imponer nuestras creencias personales o valores morales.
Y aquí es donde este caso nos coloca frente a una pregunta incómoda, pero necesaria como humanidad:
¿Estamos defendiendo la vida o estamos evitando nuestro propio miedo a la muerte?
Porque a veces, sin darnos cuenta, el amor se mezcla con el miedo y terminamos pidiendo al otro que se quede, aunque para él o para ella, permanecer ya no sea habitable.
No se trata de romantizar la muerte, se trata de no negar el sufrimiento. Se trata de reconocer que hay dolores que no solo duelen, sino que transforman por completo la experiencia de existir.
Desde la tanatología, la dignidad es inherente a la persona y nuestro papel es acompañarla y respetarla; incluso en escenarios complejos.
Abramos este espacio con respeto, sin juicios apresurados, con la capacidad de leer incluso lo que incomoda.
Porque acompañar también implica cuestionarnos y confrontar nuestro propio sistema de valores y creencias.
Acompañar también es saber cuándo soltar sin abandonar.
Te leo. 🤍💬