16/07/2026
Hace poco leí una nota sobre una persona que decidió quitarse la vida arrojandose de un puente, previo a esto compartió un video promoviendo la importancia de atender la salud mental.
Pienso en tres cosas:
La primera, que se le ha atribuido a las personas que padecen malestar emocional la entera responsabilidad de su bienestar y estas, a su vez, se lo atribuyen a psicológxs y psiquiatras.
Segunda, no existe psicoterapia capaz de reparar la pobreza, la precariedad, ni la violencia estructural. La salud mental no se sostiene solo en el consultorio, depende de condiciones materiales dignas, de tiempo, de estabilidad y de futuro. Que las redes de salud mental son necesarias, sí, pero insuficientes si no van acompañadas de políticas públicas, justicia social, y un entorno que no enferme a las personas.
En tercera, pocas personas se interesan en la política sin saber que esos representantes pueden causar (por negligencia de funciones), un daño en nuestra salud física y mental que nos lleve incluso, al suicidio.
Es por ello que la lucha social (sea cual sea la causa que apoyes) es un intento por preservar la vida... la tuya, la mía, la de todxs.