09/08/2026
Tener los ojos más separados de lo habitual no siempre es una característica puramente estética. Cuando la distancia aumentada se debe a que las órbitas óseas están desplazadas hacia los lados, el hallazgo recibe el nombre de hipertelorismo orbital.
Las órbitas son las cavidades del cráneo que alojan y protegen los ojos. Durante las primeras semanas del desarrollo embrionario, los huesos de la frente, la nariz y la región central de la cara deben crecer y fusionarse de forma coordinada. Si este proceso se modifica, las órbitas pueden quedar más separadas de lo esperado. Por esta razón, el hipertelorismo está presente desde el nacimiento y no se produce porque los ojos se hayan desplazado posteriormente.
Es importante diferenciarlo del telecanto, una condición en la que aumenta la distancia entre los ángulos internos de los párpados, pero la posición real de las órbitas y las pupilas puede ser normal. Para establecer si existe hipertelorismo no basta con observar el rostro: deben medirse las distancias intercantal, interpupilar y entre los extremos externos de los ojos, comparándolas con valores normales para la edad y las características de cada paciente.
Puede presentarse como una variación aislada y no ocasionar problemas funcionales. Sin embargo, también puede acompañar fisuras craneofaciales, alteraciones del desarrollo de los huesos del cráneo y algunos síndromes genéticos. Por eso, cuando es marcado o aparece junto con una forma inusual de la cabeza, puente nasal ancho, fisura del labio o del paladar, anomalías en las extremidades o retrasos en el desarrollo, se recomienda una valoración integral.
La evaluación puede incluir oftalmología, genética clínica, cirugía craneofacial y estudios de imagen para conocer la anatomía de las órbitas y descartar alteraciones asociadas. El hipertelorismo leve generalmente no requiere tratamiento. En casos pronunciados, la corrección quirúrgica puede considerarse por motivos funcionales y reconstructivos, pero se trata de un procedimiento complejo que debe planificarse en centros especializados.
Por sí solo, este hallazgo no suele ser una urgencia. La consulta debe adelantarse si se acompaña de disminución visual, movimientos oculares anormales, convulsiones, dificultades respiratorias, alteraciones progresivas de la forma del cráneo o problemas en el desarrollo infantil.
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Nota informativa: La información presentada tiene fines educativos y de divulgación. No sustituye la atención médica presencial e individualizada. Ante cualquier duda, síntoma o inquietud, busca siempre la orientación de un profesional de la salud.