25/08/2026
🔥💧 DRENAJES ABDOMINALES: ¿DRENAMOS PORQUE HACE FALTA… O PORQUE SIEMPRE LO HEMOS HECHO? 🧐
🤔 Una pregunta de Escalpelo cubano 🔪 para reflexionar con la comunidad 🧠
Durante generaciones, el drenaje abdominal formó parte casi automática del final de muchas operaciones. “Para que salga lo que pueda quedar dentro”. “Para detectar una fuga”. “Para evitar una colección”.
Hasta “por si acaso” 😕
Es conocida una antigua máxima quirúrgica del famoso ginecólogo escocés del siglo XIX, Robert Lawson Tait 👨🏻⚕️, quien también dijo que "ante la duda, drene"...
🔄 Pero la cirugía ha cambiado... Y cuando una conducta se mantiene durante décadas, la pregunta no debería ser solamente si estamos acostumbrados a hacerla. La pregunta es: ¿la evidencia actual demuestra que nuestros pacientes se benefician de ella?
🎯 ¿QUÉ BUSCAMOS REALMENTE CUANDO DEJAMOS UN DRENAJE?
El drenaje profiláctico pretende prevenir o detectar precozmente complicaciones como acumulaciones de líquido, sangrado o fugas.
⚠️ El problema aparece cuando se convierte en una conducta rutinaria sin una indicación concreta porque recordemos que un drenaje también es una intervención. Puede producir dolor, limitar la movilización, prolongar la hospitalización, dificultar la recuperación y convertirse en una vía potencial para problemas infecciosos.
👉🏻 Por eso debemos preguntaros ¿qué beneficio esperamos obtener en este paciente concreto al dejarlo?
🔎 ¿QUÉ DICE LA EVIDENCIA SOBRE LA CIRUGÍA ABDOMINAL?
📖 Una revisión general de revisiones sistemáticas y metaanálisis publicada en 2022 analizó la evidencia disponible sobre drenaje profiláctico después de diferentes operaciones intraabdominales.
✔️ En procedimientos como apendicectomía, resección hepática, colecistectomía laparoscópica, resecciones colorrectales y resección pancreática distal, el drenaje rutinario no demostró mejorar de forma consistente los resultados.
✔️ Además, en varios procedimientos se observaron señales de perjuicio, entre ellas un aumento de infecciones de la herida. Los autores concluyeron que el uso rutinario podía ser perjudicial en diferentes escenarios y que la decisión debía individualizarse.
👉🏻 Pero hay algo todavía más interesante: ¿Qué ocurre cuando la cirugía es urgente?
📖 Una revisión exploratoria publicada en 2025 reunió 59 estudios sobre cirugía general de urgencia.
✔️ La tendencia global fue hacia mejores resultados cuando no se utilizaba drenaje profiláctico. La colocación de drenajes podía asociarse con mayor dolor, mayor estancia hospitalaria e infección del sitio quirúrgico.
✔️ Sin embargo, los autores fueron prudentes: para algunas situaciones de alto riesgo, como determinados cuadros con contaminación abdominal importante, existen datos que podrían favorecer un uso selectivo. Y para varias enfermedades simplemente no tenemos suficiente evidencia.
🧏🏻♂️ Por tanto: “No utilizar rutinariamente” no significa “nunca utilizar”.
🟢 APENDICECTOMÍA: INCLUSO EN LA APENDICITIS COMPLICADA...
Aquí probablemente encontramos uno de los debates más intensos en los servicios de cirugía. La pregunta clásica es: “Si la apendicitis está perforada o existe contaminación, ¿cómo vamos a cerrar sin dejar un drenaje?”
📖 La evidencia actual obliga a cuestionar esa lógica.
✔️ Un metaanálisis de 2022, con 17 estudios y 4.255 pacientes, no encontró reducción de las colecciones intraabdominales con el drenaje después de una apendicectomía por apendicitis complicada. En cambio, el grupo con drenaje presentó mayores tasas de infección del sitio quirúrgico, fístula intestinal, obstrucción intestinal e íleo, además de mayor estancia hospitalaria.
🆕 Pero la evidencia más importante para esta discusión es probablemente la actualización Cochrane de 2025 que incluyó 8 estudios y 739 pacientes sometidos a apendicectomía abierta o laparoscópica por apendicitis complicada.
❌ El resultado: No existe evidencia de mejoría clínica con el uso del drenaje.
✅ La evidencia es muy incierta respecto a si disminuye los abscesos intraabdominales o las infecciones de la herida, y el drenaje puede prolongar la estancia hospitalaria.
✅ Además, en los estudios de apendicectomía abierta, el drenaje probablemente aumentó el riesgo de mortalidad; este resultado debe interpretarse con cautela porque se basa en un número pequeño de eventos.
👉🏻 Por eso, incluso frente a una apendicitis complicada, la pregunta debería ser: ¿Existe una indicación concreta para este drenaje o lo estamos colocando simplemente porque la apendicitis fue grave?
🟡 COLECISTECTOMÍA: ¿Y SI LA VESÍCULA ESTABA INFLAMADA?...
📖 Aquí la evidencia es todavía más llamativa. En la colecistectomía laparoscópica por colecistitis aguda, un metaanálisis de ensayos aleatorizados encontró que el drenaje no disminuía la morbilidad, la infección de la herida, los abscesos ni las colecciones subhepáticas.
✅ En cambio, los pacientes sin drenaje presentaron menos dolor y una recuperación hospitalaria más rápida.
📖 Y cuando analizamos la colecistectomía laparoscópica electiva por enfermedad benigna no complicada, la evidencia acumulada es aún mayor:
✅ Un metaanálisis publicado en 2024 incluyó 44 ensayos clínicos aleatorizados y 5.185 pacientes. El drenaje no redujo las acumulaciones de líquido intraabdominal ni las náuseas y vómitos. Por el contrario, se asoció con:
• mayor dolor posoperatorio;
• mayor duración de la operación;
• mayor frecuencia de infección de la herida;
• mayor frecuencia de fiebre;
• y mayor frecuencia de neumonía.
🧏🏻♂️ Por supuesto, estos resultados no significan que nunca deba utilizarse un drenaje después de una colecistectomía. Significan algo mucho más preciso: no existe justificación para convertirlo en una rutina automática después de una colecistectomía sin una indicación específica.
🔵 ¿Y LA CIRUGÍA PANCREÁTICA?...
Aquí la discusión se vuelve todavía más interesante. Durante mucho tiempo, la cirugía pancreática parecía uno de los escenarios donde el drenaje profiláctico tenía una justificación particularmente fuerte.
📖 Pero la evidencia más reciente también está cuestionando esa tradición.
✅ Una revisión sistemática y metaanálisis de ensayos clínicos aleatorizados publicada en 2026, que evaluó la pancreatectomía distal, encontró resultados similares en mortalidad, complicaciones mayores y necesidad de nuevas intervenciones entre drenaje y ausencia de drenaje.
📉 Sin embargo, la ausencia de drenaje se asoció con menor frecuencia de fístula pancreática posoperatoria y menor estancia hospitalaria.
✅ Otro metaanálisis actualizado de cirugía pancreática, basado en cinco ensayos clínicos aleatorizados y 1.337 pacientes, encontró resultados globalmente comparables entre ambas estrategias y señaló que una política sin drenaje puede ser una alternativa segura en pacientes seleccionados.
✅ Y un análisis publicado en 2026, con 20.878 pacientes sometidos a pancreatectomía distal, encontró que el drenaje rutinario se asociaba con mayor morbilidad mayor, más fístula pancreática clínicamente relevante, más reintervenciones, más reingresos y una estancia hospitalaria más prolongada. Los autores plantean incluso cambiar el paradigma hacia una estrategia de “no drenaje” como opción por defecto, reservando el drenaje para pacientes de alto riesgo.
⚖️ ENTONCES… ¿LOS DRENAJES SON MALOS?
❌ No. Y esta es probablemente la distinción más importante de toda la publicación.
Un drenaje puede tener una indicación terapéutica o selectiva.
🧏🏻♂️ No es lo mismo colocar un drenaje porque existe una colección que necesita evacuación, porque hay una contaminación que requiere control, porque se ha producido una complicación concreta o porque los hallazgos intraoperatorios generan una preocupación específica, que colocar un drenaje simplemente porque se ha realizado determinada operación.
👉🏻 La evidencia no demuestra que todos los drenajes sean innecesarios. Lo que cuestiona cada vez con mayor fuerza es: el drenaje profiláctico rutinario sin una indicación individualizada.
🧐 Y aquí aparece una pregunta que quizá sea todavía más incómoda: ¿Seguimos colocando algunos drenajes para proteger al paciente… o para protegernos nosotros mismos frente a la incertidumbre?
Porque un drenaje puede ofrecer tranquilidad al cirujano. Pero la tranquilidad del cirujano no es, por sí misma, un resultado clínico beneficioso para el paciente.
💎 PERLAS DEL ESCALPELO...
🔹 Un drenaje no debe convertirse en el final automático de una operación. Su colocación debería responder a una indicación concreta.
🔹 En apendicitis complicada, la evidencia no demuestra que el drenaje prevenga los abscesos intraabdominales. Y puede asociarse con mayor morbilidad y estancia hospitalaria.
🔹 Después de la colecistectomía laparoscópica rutinaria, el drenaje no ha demostrado un beneficio clínico consistente. Incluso en colecistitis aguda, los estudios no muestran una reducción clara de las complicaciones.
🔹 La cirugía de urgencia no constituye automáticamente una indicación para colocar un drenaje. La evidencia disponible favorece evitar el uso rutinario, aunque existen escenarios de alto riesgo que requieren individualización.
🔹 “No drenar rutinariamente” no significa “no drenar nunca”. La verdadera evolución de la cirugía no consiste en sustituir una rutina por otra, sino en indicar el drenaje cuando el paciente realmente puede beneficiarse de él.
💬 LA PREGUNTA INCÓMODA DE ESCALPELO CUBANO...
Después de una cirugía abdominal, cuando decides dejar un drenaje… ¿lo haces porque existe una indicación concreta basada en los hallazgos del paciente, o porque así lo has hecho siempre?
Y una segunda pregunta para los cirujanos que siguen esta página: ¿En qué operaciones abdominales todavía utilizan drenaje de forma rutinaria en su servicio y cuál es el argumento que sustenta esa conducta?
👇🏻 Los leo. Me interesa sobremanera conocer su opinión 🙏🏻
📚 REFERENCIAS.
1. Arnaout AY, Alhaj Ali H, Nerabani Y, et al. Safety and efficacy of using prophylactic drainage after intra-abdominal surgeries: an umbrella review of systematic review and meta-analysis studies. International Journal of Surgery Open. 2022.
2. Groothoff MS, Kelley MS, de Simone B, et al. Prophylactic drain placement after emergency general surgery procedures? A scoping review of the literature challenging common practice. American Journal of Surgery. 2025.
3. Picchio M, De Cesare A, Di Filippo A, Spaziani M, Spaziani E. Prophylactic drainage after laparoscopic cholecystectomy for acute cholecystitis: a systematic review and meta-analysis. Updates in Surgery. 2019.
4. Chuklin S, Chooklin S. Laparoscopic cholecystectomy with or without drainage: a systematic review and meta-analysis. Emergency Medicine. 2024.
5. Abdominal drainage to prevent intraperitoneal abscess after appendectomy for complicated appendicitis. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2025.
6. Prophylactic abdominal drainage after appendectomy for complicated appendicitis: systematic review and meta-analysis. 2022.
7. Prophylactic abdominal drainage does not reduce morbidity and mortality after distal pancreatectomy: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Surgery. 2026.
8. Prophylactic abdominal drainage in pancreatic surgery: an updated systematic review and meta-analysis. 2025.
9. Impact of routine drain placement on postoperative outcomes following distal pancreatectomy: a systematic review and meta-analysis of 20,878 patients. Surgery. 2026.