23/05/2026
Hay personas que responden con enojo cuando en realidad están heridas.
Que se alejan antes de sentirse rechazadas.
Que atacan antes de sentirse vulnerables.
No porque sean malas…
sino porque llevan tanto tiempo en “modo defensa” que olvidaron cómo se siente estar en calma.
El problema es que vivir protegiéndote de todo también te impide confiar y descansar emocionalmente.
No todas las personas vienen a destruirte.
Algunas llegan para abrazar las partes de ti que aprendieron a sobrevivir solas.
A veces, sanar significa entender que ya no necesitas vivir preparado para la guerra.