04/12/2025
Te seguiré nombrando hasta mi último suspiro
Tu nombre es la palabra más sagrada, el eco más dulce que queda de ti. Hay quienes dicen que debemos “dejar ir”, pero yo me aferro a la promesa de seguir pronunciando tu nombre en cada amanecer.
Nombrarte es la forma más pura de amarte. Es mi acto diario de resistencia contra el olvido, mi recordatorio al mundo de que exististe y que fuiste (y eres) real.
Mi boca te nombrará en voz alta o en el silencio de mi alma, en la alegría y en el dolor. Porque mientras yo respire, mientras mi corazón lata, tu nombre estará vivo.
Mi amor te dio la vida, y mi voz te dará la eternidad.