08/08/2026
Hoy, en el último día de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, quiero compartir un pedacito de mi historia.
Tuve la fortuna de que desde el primer día una doula me enseñara sobre lactancia: posiciones, agarre y esas cosas que una piensa que deberían ser fáciles… hasta que te toca vivirlas. 😂
Con Eva tuve una lactancia de más de 3 años. Ella nunca quiso biberón; para ella, su teta era su lugar seguro. ❤️
Y sí, fue hermoso… pero también hubo desvelos, cansancio, momentos de desesperación, tomas cada dos horas, calor, berrinches y hasta momentos en los que pensé: “¿Cuándo se va a acabar esto?” 😂🥹
También tuve mastitis, y puedo decir que es algo que no le deseo a nadie.
Intenté hacer un destete respetuoso, leí, tomé cursos y probé diferentes estrategias… pero con Eva simplemente no funcionó. Al final tuvimos que hacerlo de golpe y fue un proceso difícil para las dos.
Y con el tiempo entendí algo muy importante:
La lactancia no tiene que ser perfecta para ser especial.
He conocido mamás que amamantan con facilidad y otras que han tenido que luchar muchísimo para lograrlo. Mamás con dolor, lesiones, dificultades para producir leche o que simplemente decidieron que la lactancia no era para ellas.
Y todas merecen apoyo, información y cero juicios. 🤍
Si puedes y quieres amamantar, busca ayuda, infórmate y déjate acompañar.
Y si no puedes, no quieres o tu historia fue diferente, también eres una buena mamá.
Porque al final, la lactancia es mucho más que alimentar a un bebé.
Son brazos, contacto, paciencia, desvelos, lágrimas, amor y una conexión que difícilmente se puede explicar.
Después de más de tres años, cuando Eva finalmente dejó la teta, sentí que no solo terminaba una etapa para ella…
también terminaba una etapa de mi maternidad. 🥹❤️
Y aunque no fue perfecta, fue nuestra.
Y eso la hizo especial. 🤱🏻✨
👩🏻⚕️LTF. Nayary Seefoó García
🔵Ced. Profesional: 8592555 UAG
✅COFEPRIS: 2318012002A00003