09/08/2026
Cuando la ansiedad pide otra receta.
El psicoanálisis, en lugar de sacar otra solución del bolsillo, hace preguntas. Porque la ansiedad no siempre está pidiendo que la callemos. A veces está señalando el lugar exacto donde el deseo y la decisión se están haciendo los distraídos.
Piera Aulagnier planteaba que el sujeto se constituye en una tensión entre lo que espera de sí y lo que puede llegar a elegir. Y René Kaës pensó cómo muchas veces cargamos conflictos que no comenzaron exactamente en nosotros. Entonces aparece esa pregunta incómoda: ¿qué parte de mi angustia pertenece realmente a mi vida y qué parte estoy sosteniendo por no decidir?
La ansiedad tiene una peculiar afición por las soluciones rápidas: medicamento, consejo, explicación, horóscopo, tres respiraciones y, si queda tiempo, pensar.
Nada más que el inconsciente suele ser menos obediente.
A veces no necesitamos otra cosa para tomar. Necesitamos dejar de aplazar aquello que ya sabemos que tenemos que decidir.
Y ahí empieza el verdadero tratamiento: cuando la pregunta deja de ser «¿cómo hago para no sentir esto?» y empieza a ser:
«¿Qué me está diciendo esto que no quiero escuchar?»