22/05/2025
Esta pequeña "tripita" puede enviarte directo al quirófano.
Aunque parezca insignificante, este tubo delgado y alargado que ves en la imagen es el apéndice. Tiene apenas entre 6 y 10 cm de longitud, cuelga del ciego (la primera porción del colon) y, durante muchos años, fue considerado un órgano sin función.
Pero cuando se inflama... todo cambia.
La apendicitis es una de las causas más frecuentes de dolor abdominal agudo, y puede convertirse rápidamente en una urgencia quirúrgica. El dolor comienza de forma difusa en el abdomen, pero luego se localiza en la fosa ilíaca derecha. Se acompaña de náuseas, fiebre, vómito y, si no se trata a tiempo, puede llevar a una perforación, peritonitis e incluso poner en riesgo la vida.
Hoy se sabe que el apéndice sí cumple funciones inmunológicas, especialmente en la infancia, actuando como reservorio de bacterias intestinales beneficiosas. Sin embargo, cuando se obstruye por un cálculo f***l o se infecta, se convierte en una bomba de tiempo.
Pequeño pero poderoso.
Silencioso... hasta que se inflama.
Y cuando lo hace, hay que actuar rápido.
Advertencia: esta información es de carácter académico e informativo. No reemplaza la valoración médica presencial ni debe utilizarse para autodiagnóstico. Ante cualquier síntoma, consulta siempre con un profesional de salud.