06/06/2026
Él no era así...
Una de las frases que más escucho en consulta es: “Él no era así, se hizo así por las drogas” o “ella cambió por culpa del alcohol”. Y aunque las sustancias pueden modificar la conducta, desinhibir impulsos y agravar conflictos, la realidad suele ser más compleja. Porque muchas veces la familia atribuye absolutamente todo al consumo y deja de mirar a la persona que existe detrás de él.
La agresividad, la deshonestidad, la infidelidad, la manipulación o la irresponsabilidad no aparecen de la nada el día que alguien consume. Con frecuencia son formas de relacionarse que ya estaban presentes de manera más silenciosa. El consumo puede amplificarlas, volverlas más evidentes o disminuir los frenos que las contenían, pero eso no significa que las haya creado. Detrás de cada conducta suele existir una historia, una forma de entender el mundo y una manera particular de responder al dolor.
Por ejemplo, hay personas que roban y la familia piensa únicamente en el acto. Pero en algunos casos el robo puede representar mucho más que obtener algo material. Puede existir la sensación inconsciente de que la vida les quitó algo, de que crecieron con profundas carencias afectivas, humillaciones o injusticias. Entonces aparece una fantasía silenciosa: “me deben algo”. No estoy justificando la conducta, estoy diciendo que toda conducta tiene un significado para quien la realiza. Lo mismo ocurre con la mentira, la agresión o la infidelidad. Son actos que hablan de conflictos mucho más profundos que el simple hecho de consumir.
Por eso es tan importante dejar de mirar únicamente la sustancia. Porque cuando todo se explica por el consumo, la familia pierde la oportunidad de comprender al sujeto. Y comprender no significa justificar. Significa reconocer que detrás de muchas conductas existe una historia emocional que necesita ser explorada. La sustancia puede ser parte del problema, pero muchas veces también es el escenario donde conflictos mucho más antiguos terminan expresándose.
Quizá la pregunta no es qué le hizo la sustancia a la persona. Quizá también deberíamos preguntarnos qué estaba ocurriendo dentro de esa persona mucho antes de que apareciera la sustancia.
Kalefh
Psicólogo en adicciones