23/07/2026
El colibrí y el árbol
Había un colibrí que vivía volando porque creía que, si se quedaba mucho tiempo en una rama, alguien lo atraparía.
Había también un árbol que permanecía inmóvil esperando que algún pájaro decidiera quedarse para siempre.
Cada vez que el colibrí se acercaba, el árbol extendía todas sus ramas para retenerlo.
Y cada vez que veía tantas ramas acercándose, el colibrí levantaba el vuelo.
El árbol pensaba: “No fui suficiente.”
El colibrí pensaba: “Casi me atrapan.”
Ninguno veía que el problema no era el otro.
El árbol debía aprender a sostenerse aunque el colibrí volara.
Y el colibrí debía descubrir que no todas las ramas son una jaula.
el conflicto no nace por falta de amor, sino porque cada uno intenta proteger una herida distinta.
Tomado del muro de la psicoterapeuta Alma Jiménez