Lucía Chávez Nutrición Funcional

Lucía Chávez Nutrición Funcional Nutrióloga Funcional Certificada 🇲🇽🇺🇸
De paciente a especialista. Hormonas, metabolismo y peso - con comida, sin dietas.
+20,000 pacientes. Programa Acelerador.

Programa personalizado 3 meses. Online, donde estés 🌎 Programa Intensivo para prevenir, detener y resolver enfermedades crónicas, hormonales, digestivas y autoinmunes. Somos expertas en la pérdida masiva del peso y de cirugía de obesidad. Conoce nuestras Clases Mensuales de Nutrición y nuestro curso de Nutrición Hormonal.

05/08/2026

Se te olvidan las palabras, te cuesta concentrarte, y ya perdiste la cuenta de las veces que llegas a un cuarto y no recuerdas para qué.

La niebla mental no es exclusiva del estrés o de la falta de sueño.

- El hierro es cofactor para fabricar dopamina y serotonina, y además lo necesita tu tiroides —junto con proteína y yodo y otros nutrientes— para producir su hormona.
- La progesterona depende de vitamina B6, magnesio, zinc y vitamina D por mencionar algunos nutritentes y sostiene al GABA, el neurotransmisor de la calma.
- El estrógeno tiene un papel aparte: regula la acetilcolina —clave para la memoria—, aumenta el flujo de sangre al cerebro, y sostiene las conexiones neuronales del hipocampo. Cuando baja, lo que empieza en la perimenopausia, esas conexiones se debilitan y ahí aparecen los olvidos. Algunos nutrientes que apoyan al estrógeno son complejo B, magnesio, vitamina D y antioxidantes.

Como nutriólogas funcionales, revisamos las cuatro vías juntas —hierro, tiroides, progesterona y estrógeno. De ahí la importancia de una evaluación integral, cada vía se conecta con otra, no funcionan de forma aislada. Y todas, requieren de alimentos estratégicos para funcionar.

Cuéntame en comentarios: ¿es la primera vez que conectas estas cuatro vías con lo que comes? 🥑



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04/08/2026

Se te olvidan las palabras, te cuesta concentrarte, y ya perdiste la cuenta de las veces que llegas a un cuarto y no recuerdas para qué.

La niebla mental no es exclusiva del estrés o de la falta de sueño. El hierro es cofactor para fabricar dopamina y serotonina, y además lo necesita tu tiroides —junto con proteína y yodo y otros nutrientes— para producir sus hormonas.

La progesterona depende de vitamina B6, magnesio, zinc y vitamina D, por mencionar algunos nutritentes y sostiene al GABA, el neurotransmisor de la calma.

El estrógeno tiene un papel aparte: regula la acetilcolina —clave para la memoria—, aumenta el flujo de sangre al cerebro, y sostiene conexiones neuronales. Cuando baja, lo que empieza a suceder en la perimenopausia, esas conexiones se debilitan y ahí aparecen los olvidos.
Algunos nutrientes que apoyan al estrógeno son complejo B, magnesio, vitamina D y antioxidantes.

Como nutriólogas funcionales, revisamos las cuatro vías juntas —hierro, tiroides, progesterona y estrógeno. De ahí la importancia de una evaluación integral: cada vía se conecta con otra. No funcionan de forma aislada y todas, requieren de alimentos estratégicos para funcionar.

Cuéntame en comentarios: ¿es la primera vez que conectas estas cuatro vías con lo que comes? 🥑

04/08/2026

¿Dejaste el huevo, el camarón o la mantequilla para bajar tu colesterol... y no bajó?

Detrás de ese número está lo que comes, pero no como piensas: no es dejar de comer ciertos alimentos y ya, es una historia hormonal que sí depende de lo que comes.

Tu hígado fabrica la mayoría del colesterol de tu cuerpo, y lo manda a tus ovarios y suprarrenales para hacer hormonas, entre otras funciones. Lo que sobra, lo vuelve a captar por medio de receptores.

Dos hormonas le dicen al hígado cuántos receptores fabricar: la tiroides y el estrógeno. Por eso, a partir de los 35 años, cuando la tiroides baja de ritmo o empieza la perimenopausia, el hígado capta menos, y el colesterol se queda circulando más tiempo.

Como nutriólogas funcionales, evaluamos y nos aseguramos de que tengas nutrientes para tus hormonas, el hígado y la eliminación por el tracto digestivo, así es como puedes normalizar el número del laboratorio.

¿Te gustaría que hagamos tu plan de nutrición para tus hormonas y claro, el colesterol? Escribe PROGRAMA en comentarios.

04/08/2026

El colesterol no sube por algunos alimentos específicos que te han dicho que debes dejar — pero sí depende de una historia hormonal.

Tu hígado fabrica la mayoría del colesterol que tienes. Lo que sobra, el hígado lo vuelve a captar de la sangre con receptores. Cuando la función de tiroides baja o hay cambio en estrógenos, hay más colesterol circulando en sangre. Eso es lo que ves en los laboratorios.

El colesterol y tus hormonas están conectados. Y ahí sí, para las hormonas necesitas una alimentación estratégica, estar a prueba y error ni mejora el colesterol ni mejoran tus hormonas.
Como nutriólogas funcionales, antes de hablar de dieta nos aseguramos de que tu cuerpo reciba los nutrientes para una señal hormonal completa.

Cuéntame si has caído en el mito de dejar algunos alimentos para bajar el colesterol. ¿Cuáles? 🥑

03/08/2026

Selenio, zinc, yodo y tirosina — son solo algunos de los nutrientes que tu tiroides usa para fabricar y activar su hormona.

Así se ven en tu plato:
- Selenio: nuez de Brasil, pescado, huevo.
- Zinc: semillas de calabaza, mariscos, carne.
- Yodo: mariscos, algas, sal yodada.
- Tirosina: pollo, huevo, lácteos, legumbres.

Cuando faltan nutrientes, muchas veces se nota primero en las cejas, el cabello o las uñas, luego en otros síntomas como la intolerancia al frío o la ganancia de peso mucho antes de que un análisis marque algo fuera de rango.

Yo llegué al diagnóstico de hipotiroidismo y Hashimoto después de años sintiéndome mal con resultados que “salían bien”.

Con nuestras pacientes, hacemos una revisión integral, incluyendo del tracto digestivo, para asegurar que haya digestión y absorción de los nutrientes que cambian cómo se activan y usan las hormonas.

Coméntame qué síntoma tienes sin encontrarle explicación, aún si tomas medicamento. 🤗

03/08/2026

Selenio, zinc, yodo y tirosina — son solo algunos de los nutrientes que tu tiroides usa para fabricar y activar su hormona.

Así se ven en tu plato:
- Selenio: nuez de Brasil, pescado, huevo.
- Zinc: semillas de calabaza, mariscos, carne.
- Yodo: mariscos, algas, sal yodada.
- Tirosina: pollo, huevo, lácteos, legumbres.

Cuando faltan nutrientes, muchas veces se nota primero en las cejas, el cabello o las uñas, luego en otros síntomas como la intolerancia al frío o la ganancia de peso mucho antes de que un análisis marque algo fuera de rango.

Yo llegué al diagnóstico de hipotiroidismo y Hashimoto después de años sintiéndome mal con resultados que “salían bien”. Con nuestras pacientes, hacemos una revisión integral, incluyendo del tracto digestivo, para asegurar que haya digestión y absorción de los nutrientes que cambian cómo se activan y usan las hormonas.

Coméntame qué síntoma tienes sin explicación, aún si tomas medicamento. 🤗

28/07/2026

Fui paciente antes de ser nutrióloga. Y esa es exactamente la razón por la que nuestro programa existe.

Cuando viví en carne propia lo que es tener múltiples diagnósticos entendí que lo que me faltaba era un plan que uniera los puntos — no ver cada condición de forma aislada — y tener acompañamiento continuo: tener a alguien que estuviera conmigo en mi día a día, no solo cuando era la cita.

Por eso decidí que nuestro sistema sería en línea — mucho antes del 2020, cuando la consulta virtual se volvió la norma por necesidad. Llegué a esta conclusión por convicción: la consulta presencial resuelve un par de cosas en cada cita. En cambio el acompañamiento a distancia resuelve el proceso completo con educación, recursos y materiales para el día a día.

Ése acompañamiento requiere experiencia. No cualquiera puede hacer consulta virtual con resultados — requiere un sistema, protocolos claros y un equipo entrenado para sostener el proceso a distancia, mientras es personalizado y eres atendida bajo tus condiciones de vida.

Mi equipo y yo llevamos más de 13 años colaborando con médicos y con programas de turismo médico precisamente porque aprendimos a hacer esto mucho antes de que fuera tendencia.

La consulta presencial tiene su lugar. Pero si lo que quieres es cambiar hábitos, entender tu cuerpo y profundizar a nivel celular de forma integral para lograr resultados sostenibles a largo plazo — necesitas a alguien que esté contigo cuando necesitas claridad, cuando el proceso necesita ajustarse, cuando tienes una duda que no puede esperar.

¡Eso es lo que hacemos!

Somos un equipo para ti.

Un sistema.

En línea, donde estés,

Personalizado, para tu caso específico.

Escribe PROGRAMA en los comentarios y te cuento cómo trabajamos contigo. 🫶🏻

22/07/2026

Tu endocrinólogo dice que tus estudios están bien. Pero tú sabes que algo no está bien. Los dos tienen razón — y te explico por qué.

La medicina convencional identifica enfermedades. Su alcance de práctica es identificar y tratar cuando una función sale del rango normal — cuando ya hay patología. Si tus laboratorios caen dentro del rango normal, desde esa perspectiva, estás bien.

Pero hay una diferencia importante entre no tener enfermedad y funcionar de forma óptima.

La evidencia científica muestra que es posible tener laboratorios dentro del rango normal y al mismo tiempo tener disfunción hormonal subclínica — desequilibrios que no alcanzan el umbral de diagnóstico pero que sí generan síntomas.

¿Cómo se evidencia entonces un trastorno hormonal cuando los laboratorios no lo muestran?

Por signos y síntomas. Algo tan básico y simple como la menstruación irregular, por ejemplo, ya es un signo de trastorno hormonal, sin que aparezca en los laboratorios. Tu cansancio crónico, tu dificultad para bajar de peso, tu ansiedad, tu insomnio, ¡los bochornos!— son señales de que algo en el sistema endocrino no está recibiendo lo que necesita para funcionar bien.

Ahí es donde entra la nutrición funcional. No diagnosticamos enfermedades — apoyamos la función: le damos al sistema endocrino los nutrientes que necesita para regularse y contempla la modulación de hormonas como la insulina, el cortisol, la tiroides y las hormonas sexuales, entre otras. Podemos actuar antes de que la disfunción se convierta en enfermedad — o, si ya tienes un diagnóstico, para procurar, en la medida de lo posible, la remisión.

Que tus estudios estén bien no significa que no hay nada que hacer. Significa que tu cuerpo está pidiendo recursos y es necesario actuar antes de que la disfunción empeore o lleve a otra condición.

¿Sabías que tener laboratorios en rango normal no es lo mismo que funcionar de forma óptima? La medicina y la nutrición funcional son perspectivas completamente diferentes, que se complementan y que una no descarta a la otra.

Cuéntame en comentarios, te leo. Y, si quieres que trabajemos contigo, escribe PROGRAMA. 🫶�

21/07/2026

Una de ustedes me escribió: “Justo así me siento desde hace un año: sin ganas de nada, nada más que de comer, dormir y estar sola encerrada”.

Leí tu comentario y me identifiqué completamente.

Antes de ser especialista, fui paciente. Viví con hipotiroidismo, Hashimoto, artritis reumatoide, depresión y 60 libras de exceso de peso, entre otras condiciones. Hubo una época en que hasta el agua me inflamaba. Me pasé años sintiéndome exactamente como describes — sin energía, sin ganas, sobreviviendo el día.

Y lo primero que quiero decirte es: no es flojera — es tu bioquímica.

Cuando las hormonas están en desequilibrio, tu cerebro literalmente no produce los neurotransmisores que necesita para que quieras hacer cosas, para que tengas energía, para que quieras convivir con gente.

La serotonina, la dopamina, la progesterona — todas dependen de nutrientes específicos y de un ambiente hormonal que las soporte. Sin eso, no importa cuánto te esfuerces.

Cuando la tiroides no trabaja bien, cuando el cortisol está fuera de rango, cuando hay resistencia a la insulina — el cerebro entra en modo ahorro. Y en modo ahorro, el cuerpo solo quiere lo básico: comer, dormir, aislarse.

No es tu personalidad. ¡No es falta de voluntad! Aun si estás tomando medicamento.

Es tu cuerpo en déficit.

Hoy estoy en remisión de todas esas condiciones menos de hipotiroidismo, afortunadamente con mis hormonas estables y transito la menopausia sin síntomas que afecten mi calidad de vida. No porque tuve suerte — porque aprendí a darle a mi cuerpo lo que necesitaba.

Un año sintiéndote así es un año demasiado largo. Esto tiene solución.

Escribe PROGRAMA en los comentarios y te digo cómo podemos trabajar contigo para ahorrarte años de frustraciones y de estar a prueba y error con tu cuerpo 🫶🏻

15/07/2026

¿A qué hora es mejor cenar? 🌙

La respuesta depende de tu ritmo circadiano, el reloj biológico que coordina funciones como la producción de melatonina, la digestión, la secreción de insulina y el metabolismo.

A esta relación entre el momento en que comes y cómo responde tu organismo se le conoce como crononutrición. Hoy sabemos que no solo importa qué comes, sino también cuándo comes.

Por eso, en la mayoría de las personas, lo ideal es terminar de cenar 2 a 3 horas antes de dormir, mantener horarios regulares y evitar que la cena sea la comida más abundante del día. Así favoreces una mejor digestión, un sueño más reparador y un metabolismo más eficiente.

✨Justo esto lo trabajamos a detalle con nuestros pacientes. No se trata de imponer horarios rígidos, sino de adaptar la alimentación a tu ritmo de vida, tus hormonas y tu metabolismo para que tu cuerpo funcione a tu favor.

Porque la nutrición funcional no solo busca mejorar qué comes, sino también cuándo, cómo y para qué lo haces.

Cuéntame en comentarios: ¿A qué hora acostumbras cenar? ¿Has notado si al cambiar la hora de la cena cambia tu sueño o cómo te sientes al día siguiente?

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