24/05/2026
Vivimos el trauma en el cuerpo y la mente de tres formas: manteniéndonos en alerta constante (hiperactivación), reviviendo el dolor sin quererlo (intromisión) o desconectándonos del mundo para no sufrir más (constricción).
Entender estos síntomas nos ayuda a mirarnos con más compasión. No estás perdiendo el control, estás lidiando con las secuelas de una herida profunda