04/02/2026
LA CAÍDA DEL GRAN OTRO
Tu ausencia ha dejado un vacío, un halo de inseguridad, un miedo de no poder establecer un vínculo transferencial con algún otro. Logros, miedos, lágrimas, angustia, todo eso se fue quedando en ese espacio de cuatro paredes. Ese azul que transmitía una sensación de frialdad pero también de escucha y seguridad.
Unos dibujos sin perfección pero con intención.
Recuerdo el primer día, una tarde lluviosa, las gotas golpeaban con fuerza mi chamarra, empapada fue como llegué, me esperabas con un paraguas bajo el portal y un té caliente, difícil de aceptar. Desde ahí se podía observar mi desconfianza y tal vez un poco de mi neurosis.
Ahí, en ese lugar se escribió una historia, un vínculo distante pero que con el pasar del tiempo se volvió cercano. Un instrumento para ver mi propio yo ¿Quien lo diría?
Más allá de lo establecido en los textos surgió un amor distinto al de una pareja o una amistad, un amor que sostuvo, que escuchó, que comprendió, una mirada que dió cobijo, que miró.
Quisiera poder escribir estas líneas sin esa sensación en la garganta que quema y sin esos ojos cristalinos, esa nostalgia e incluso cierto dolor, pero no te emociones es solo un poco.
Me caes mal y a veces te detesto, por no seguir, por no haber llevado eso a tu propio análisis pero también por otro lado entiendo que los textos dicen una cosa y los sentimientos otra.
En el fondo quiero verte triunfar, quiero que salgas de ese mal momento, que logres ver el tremendo potencial que tienes y lo que has hecho en cada corazón. Estoy segura que tu trabajo y entrega sostuvieron y movieron de lugar a muchas personas.
Espero sigas escribiendo y un día poder leerte, seguir conociéndote a la distancia y que vivas de eso que tanto anhelas.
Karen Ixtlapale