01/05/2026
Ayer viví uno de los momentos más significativos de mi vida académica.
Mis alumnos de 8º semestre de la Escuela de Medicina de la Universidad Autónoma de Tlaxcala me hicieron el honor de invitarme a ser su padrino de generación. Un gesto que recibo con profunda gratitud, orgullo y un alto sentido de responsabilidad.
A lo largo de estos años he sido testigo de su crecimiento no solo en el conocimiento médico, sino en la formación de su carácter, su ética y su vocación de servicio. Hoy están a un paso de convertirse en médicos, en profesionales llamados a cuidar la vida con humanismo, ciencia y compromiso social.
Ser su padrino no es solo un reconocimiento, es un compromiso para seguir acompañándolos en este camino que apenas comienza.
Gracias por la confianza. Acepto con honor ser parte de su historia.
¡Felicidades, generación de la Escuela de Medicina UATx! Estoy seguro de que dejarán huella.