20/04/2026
“Prefiero una hija ‘villana’… en un mundo que le pide ser princesa.” Normalmente queremos que nuestras hijas sean más como las princesas…
dulces, tranquilas, “bien portadas”.
Porque esa es la imagen que durante años nos han vendido de cómo debería ser una mujer.
Pero hace poco, mi hija me pidió su piñata de villana… y me causó curiosidad.
¿Por qué le llaman más la atención las villanas que las princesas?
Sobre todo porque tiene un carácter fuerte y siempre defiende sus puntos.
Como pediatra, veo esto más seguido de lo que parece.
Niñas con personalidad, con carácter, con voz… que muchas veces intentamos suavizar.
Y entonces lo entendí.
Las villanas —como malefica o Ursula— no se hacen pequeñas.
Son firmes, seguras, intensas.
Y sí… más fuertes.
Y tal vez por eso conectan.
Porque muchas veces, cuando una niña es así, la sociedad empieza a etiquetarla:
“difícil”, “mandona”… o hasta “villana”.
Pero tal vez necesitamos cambiar la forma de verlo.
Tal vez necesitamos criar hijas que:
* sepan lo que quieren
* pongan límites
* no tengan miedo de incomodar
Ese día entendí que no está mal que mi hija admire a las villanas.
Porque en el fondo…
no está aprendiendo a ser mala,
está aprendiendo a ser fuerte.