14/02/2024
“Musicoterapia como estimulador de nuestro cerebro, cuerpo y alma”
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La música y los sonidos ejercen una poderosa influencia. La sonoterapia es una técnica psicológica que permite abrir canales de comunicación, entra al cerebro más rápidamente que cualquier otro tipo de estímulo.
La musicoterapia hace cambios positivos en el funcionamiento físico, psicológico, cognitivo o social en personas con problemas de salud y educativos.
¿Cuáles son los fundamentos principales de la musicoterapia?
Es con fines terapéuticos, el fundamento más obvio es que la música tiene profundo efectos en la memoria, cerebro, cuerpo y las emociones humanas. Todo esto con investigaciones científicas. En las neurociencias ha habido apertura en años recientes hacia el estudio del procesamiento musical y sus efectos en los estados de salud y enfermedad. Puede ser activa, receptiva e integrativa.
Las experiencias puede incluir aparte de la música y otros sonidos; La improvisación, re-creación, composición, relajación, introspección, subjetividad, reentrenamiento auditivo, etc. Esto dependiendo del fin, de lo aplicable de cada función o persona en específico.
En la pedagogía ya sea en conjunto o individual, preparar a los menores a que liberen esa sensación que les mueva y al compartirlo les llene de placer. Los niños con necesidades educativas especiales son remitidos con frecuencia a terapia musical para enfrentarse y mejorar sus necesidades de comunicación, cognitivas, sensorio-motores o perceptivomotoras, sociales, emocionales y psicológicas. Los terapeutas musicales trabajan para mejorar sus destrezas, cambiar comportamientos específicos o enseñarles nuevas habilidades a través de la experiencia musical.
Los niños autistas por lo general, rechazan las interacciones sociales, pueden llegar a realizar intentos comunicativos con los psicólogos a través de las diversas experiencias musicales a las que son expuestos.
Los infantes con parálisis cerebral pueden desarrollar sus capacidades residuales con eficacia terapéutica. Los sectores indemnes del cerebro poseen reservas de las que el organismo puede extraer elementos de sustitución, compensación o restitución de los defectos resultantes del daño sufrido. Con una práctica adaptada a cada necesidad, el niño con parálisis cerebral se irá liberando progresivamente de la tensión y ansiedad que le produce su limitación. La enseñanza del control del cuerpo a través del ritmo, instrumentos, podrá facilitar la organización de los movimientos para que el dominio del cuerpo sea regido por el cerebro.
La música tiene que tener alguien que lo ejecute y escuche. Contemplar la maravilla del hacer ver o sentir lo que el otro humano no pueda ver. Esa es la magia del arte.
Implementar técnicas de musicoterapia para motivar a los pacientes y contribuir al mejoramiento del desarrollo de la persona.
La musicoterapia como estrategia de rehabilitación para enfermedades cardiovasculares, parkinson, esclerosis múltiple, epilepsia, enfermedad de Alzheimer, demencia, cáncer, durante procederes quirúrgicos, entre otras.
Los orígenes de la utilización terapéutica de los sonidos y la música se remontan, posiblemente, al principio de la humanidad.
Aproximadamente unos 6.000 años, el sonido de la voz y de los instrumentos musicales se utilizaba en los templos de Mesopotamia para aplacar la ira de los dioses y evitar que éstos arrasaran e inundaran sus cosechas.
Hasta la Edad Media e incluso persiste hoy en los pueblos y culturas aborígenes que aún sobreviven en determinadas zonas geográficas dispersas por el planeta.
Grecia alumbró la música del occidente europeo y fue donde por primera vez se formularon sus bases racionales y científicas. La cultura griega dio vital importancia a la música como medio o ayuda para determinadas enfermedades, simplemente en base a la situación clínica y observación.
Pitágoras fue el primero en atribuirle una base matemática, la misma que imperaba en la creación del universo. Defendía la teoría de que existe una “música de las esferas” originada por los cuerpos celestes. Pitágoras relacionaba el sonido con el universo: “Cada cuerpo celestial, de hecho, cada átomo, produce un sonido particular debido a su movimiento, su ritmo o vibración. La música influía en el espíritu, y la describía como la medicina del alma.
Las proporciones relativas de los sonidos musicales mantienen un paralelismo con determinadas proporciones físicas naturales armoniosas (número áureo), muy utilizado en pinturas, esculturas, y arquitectura, como por ejemplo en las pirámides de Egipto.
Paralelamente la música para combatir enfermedades, pues creían que la música influía en los estados de ánimo. Aristóteles reconocía la eficacia de la música ante las emociones incontrolables, por su capacidad de facilitar una catarsis emocional. Conmueve y suscita emociones. Cada palabra pronunciada por nosotros, cada pulsación de nuestras venas, está en conexión, por obra de los ritmos musicales, con el poder de la armonía.
Durante el siglo XIX, en Inglaterra, se iniciaron estudios científicos acerca de la aplicación de la música en el tratamiento de enfermedades mentales. Se publican algunas tesis doctorales que incluían estudios médicos sobre la influencia de la música en las emociones. En Francia, el psiquiatra Dominique ensayó la música con pacientes afectados de enfermedades mentales.
También, en este siglo, se realizan los primeros estudios sobre los efectos fisiológicos de la música en base a las respuestas sobre el ritmo cardíaco, circulación sanguínea y respiración. Los resultados indicaron que determinados patrones o secuencias musicales inducían a estados de relajación, modificando las constantes corporales y consiguiendo el alivio de determinados dolores. Hay multitud de evidencias respaldadas por científicos y profesionales de la salud y de la educación (psicólogos, neurocientíficos, médicos, psiquiatras, biólogos) acerca de la eficacia terapéutica del sonido y la música en determinadas disfunciones físicas y/o psíquicas.
La audición de música grabada o interpretada en vivo y seleccionada independientemente por el usuario o el psicólogo, proporciona la estimulación de imágenes, fantasías y recuerdos, a la vez que desarrolla la capacidad de atención, concentración y memoria. De este modo, el psicólogo facilita al paciente la expresión de emociones de forma tanto verbal como no verbal. Se aprovecha la alternación de música rítmica, clásica y moderna para brindar una mejor experiencia.
En Egipto; los signos que representaban la música, eran idénticos a los que representaban los estados de “Alegría y bienestar”.
En china; la palabra música, está formada por dos ideogramas que significa “Disfrutar el sonido”.
Hay tradiciones como la hindú y la budista que concede una gran importancia al sonido de la voz como medio de alcanzar determinados niveles de consciencia, a través de sanscrito “mantras”, protección o liberación de la mente, un estado de claridad y paz.
Los sonidos alcanzan nuestro sistema auditivo donde se producen una serie de conversiones energéticas. Los impulsos bioeléctricos resultantes son conducidos al cerebro por el nervio auditivo y se obtiene la sensación de “sonido” originada por el cuerpo vibrante.
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