Ricardo Acosta

Ricardo Acosta Pediatra y Neonatólogo, egresado de la Universidad La Salle y del Instituto Nacional de Pediatría. Ced. Prof. 1315148. COFEPRIS 2505062002A00132

Espero les guste, así mismo, espero sus comentarios.
29/08/2026

Espero les guste, así mismo, espero sus comentarios.

LA URGENCIA DE LA EDUCACIÓN CRÍTICA COMO UN ESCUDO FRENTE A LA POST-RAZÓN

26/08/2026

Cuando una empresa acepta pagar hasta 16,680 millones de dólares para evitar seguir enfrentándose en tribunales por la forma en que diseñó sus productos para enganchar a los niños, hay algo que como padres deberíamos entender de una vez. Meta, propietaria de Instagram y Facebook, acaba de llegar a un acuerdo después de que se le acusara en muchos estados de la Unión Americana de diseñar deliberadamente sus plataformas para aumentar el tiempo de uso de menores (adicción), ocultar información sobre sus riesgos y recopilar datos de niños sin el consentimiento requerido. Meta niega haber cometido esas conductas, pero llegó al acuerdo después de importantes derrotas judiciales - y ante el enorme riesgo económico y legal de continuar los juicios-.

Youtube, Snap y Tik Tok también están acusadas. Pronto tendrán que admitir su papel en el daño causado a la niñez.

No necesitamos esperar a que nuestros hijos desarrollen una adicción para actuar: si una compañía multimillonaria pierde juicios legales y reconoce que tiene que cambiar cómo sus plataformas llegan a los menores, nosotros como padres deberíamos reconocer nuestra responsabilidad y poner límites firmes.

EL CELULAR NO ES UNA NIÑERA, Y LAS REDES SOCIALES NO SON UN JUGUETE INOCENTE.

ZHIWEN: UN SIGNO DE LA MEDICINA TRADICIONAL ASIÁTICA DE VALIOSA APLICICACIÓN EN PEDIATRÍA     Estudiar es un placer y un...
24/08/2026

ZHIWEN: UN SIGNO DE LA MEDICINA TRADICIONAL ASIÁTICA DE VALIOSA APLICICACIÓN EN PEDIATRÍA

Estudiar es un placer y un alimento para el intelecto. De vez en cuando, hay artículos como el siguiente que deja una enseñanza clínica muy valiosa y son muy instructivos: en una publicación de este mes de “Archives of Disease in Childhood” , prestigiada revista británica, https://adc.bmj.com/content/111/8/703 se analizó una práctica de la medicina tradicional china y vietnamita llamada “Zhiwen”, que consiste en observar hasta dónde llega una vena superficial en el dedo índice de los niños con neumonía. Mientras más larga se observa la vena, se dice desde hace siglos que el niño tiene un cuadro más grave.

Los viejos médicos dividen el dedo en tres zonas que corresponden aproximadamente a sus tres falanges: "Wind" en la falange proximal, "Qi" en la falange media y "Life" en la falange distal, llegando hacia la punta del dedo. En otras palabras, se observa hasta cuál de las tres falanges se hace visible la vena.

Los investigadores decidieron poner esta observación a prueba. Estudiaron 406 niños menores de 3 años con neumonía, comparando, de manera ciega e independiente, el hallazgo con la clasificación de gravedad utilizada por la OMS. De manera simplificada, esta clasificación define a la neumonía leve como aquella con tos o dificultad respiratoria leve y respiración rápida; grave cuando aparecían tiraje torácico, aleteo nasal o quejido, y muy grave cuando existían signos de peligro como incapacidad para beber o alimentarse, cianosis en labios, convulsiones, alteración del estado de conciencia o insuficiencia respiratoria.

Resultados. Dependiendo de la longitud de la vena:

- Wind (primera falange): se relacionó principalmente con neumonía leve.
- Qi (segunda falange): con neumonía moderada.
- Life (tercera falange): con neumonía muy grave.

La asociación fue muy fuerte y estadísticamente significativa. Hay dos valores en este estudio que quiero comentarte:

- Especificidad de 96.4%: cuando la vena llegaba a la zona Life, el hallazgo era muy poco frecuente en los niños que no tenían neumonía muy grave. Es decir, un resultado positivo era una señal de alarma importante.

- Valor predictivo negativo de 99.7%: cuando la vena no llegaba a la zona Life, prácticamente ninguno de esos niños tenían neumonía muy grave. Dicho de manera sencilla: un resultado negativo hacía muy improbable que el niño estuviera críticamente enfermo.

¿La explicación científica del hallazgo? En la neumonía grave existe una respuesta inflamatoria sistémica que produce vasodilatación y alteraciones de la circulación sanguínea. Esto puede aumentar la congestión de las pequeñas venas superficiales del dedo, haciéndolas más dilatadas y visibles.

Desde luego, esto no significa que los doctores debamos sustituir la exploración física, la radiografía, el oxímetro etc. o los criterios de la OMS por mirar un dedo. Puede ser una herramienta adicional PARA EL MÉDICO, no para que tú en tu casa decidas la gravedad de un cuadro respiratorio en tu hijo este este invierno que viene en base solamente a un vaso sanguíneo… De hecho, hay una limitación fundamental: todos los niños ya tenían diagnóstico de neumonía. Por eso, el signo no sirve para decidir si un niño con fiebre o tos tiene o no este problema.

Mi reflexión final: La medicina tradicional acumuló durante siglos observaciones clínicas. Algunas serán equivocadas; otras resisten el paso del tiempo. La respuesta de la medicina moderna no debería ser creerlas ciegamente ni rechazarlas por su origen. Los médicos somos una amalgama de conocimientos previos que han persistido hasta nuestros días, sobre todo, la enseñanza transmitida de generación en generación del valor incalculable de un buen interrogatorio y exploración física, con la incorporación de tecnología actual que nos hace los diagnósticos más fáciles y rápidos. Una cosa no sustituye a la otra: se complementan. Tanto un médico que sólo tiene la clínica pero que no usa las herramientas modernas ni se actualiza, como aquél -muy de estos tiempos- que confía en la tecnología sin revisar bien al paciente, no están ofreciendo al enfermo lo mejor de los dos mundos.

Feliz inicio de semana.

20/08/2026

TAMIZAJE NEONATAL: DIAGNOSTICAR LO QUE NO SE VE, LO QUE NO SE OYE, ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE.

¡MUCHO CUIDADO! La VACUNA DE GARDASIL (VPH) SE ESTÁ VENDIENDO ILEGALMENTE      Hay dos presentaciones en México de la va...
17/08/2026

¡MUCHO CUIDADO! La VACUNA DE GARDASIL (VPH) SE ESTÁ VENDIENDO ILEGALMENTE

Hay dos presentaciones en México de la vacuna Gardasil 9, una de ellas es de jeringa prellenada disponible para venta en sector privado y otra que se aplica solamente en sector público, que es de frasco. Esta última es gratuita en hospitales del sector salud.

Tristemente -y nada que sea sorpresa- hay evidencia de que la segunda vacuna se está sacando de las instituciones para venderse al público. Obviamente, además de ser ilegal, no tiene garantía de tener una cadena fría confiable.

La diferencia la muestro en las fotografías. ¿Cómo saber si lo que te están ofreciendo no es un robo? Simple: pide que te abran la vacuna enfrente de ti. Si la jeringa ya está llena, es la correcta. Si no te enseñan nada o la dosis viene en frasco y tienen que llenar una jeringa, es la que viene de dudosa procedencia y cuya efectividad está en duda por no preservar la cadena fría.

Feliz lunes.

13/08/2026

SEGURIDAD DE TUS HIJOS EN LA ALBERCA O EN CUALQUIER LUGAR DENTRO DEL AGUA: LO QUE DEBES SABER Y CUÁL ES TU RESPONSABILIDAD

10/08/2026

DOCTOR: ¡MI HIJO NO COME!
¿Qué vitaminas le doy? "spoiler": dale vitaminas en una comida sana. Espero te guste este video.

ESTAR DEL LADO DE LA CIENCIA Y LA RAZÓN ES PELIGROSO EN ESTOS DÍAS.     El Dr. Anthony Fauci, científico sumamente recon...
01/08/2026

ESTAR DEL LADO DE LA CIENCIA Y LA RAZÓN ES PELIGROSO EN ESTOS DÍAS.

El Dr. Anthony Fauci, científico sumamente reconocido por sus aportaciones en el diagnóstico y tratamiento del SIDA y de otras enfermedades infecciosas, asesor de siete presidentes, director de institutos nacionales de prestigio y con muchos méritos académicos más, ha sido duramente cuestionado por el gobierno actual de los Estados Unidos. En su reciente comparecencia forzada ante el Congreso de ese país, tuvo que invocar repetidamente la protección que la Quinta Enmienda otorga (nadie puede ser obligado a declarar contra sí mismo) pues se le acusa de muchas falsedades, cuando lo único que hizo fue anteponer la evidencia científica a todo lo demás (política sobre todo) para salvar a millones de personas del COVID.

He estado muy frustrado, decepcionado, triste por este y otros sucesos en las redes, en donde cada vez más personas están desacreditando a los trabajadores de salud, atacando y cuestionando todo, incluyendo las vacunas, salvadoras de cientos de millones de personas durante el COVID.

Hago una traducción de una reflexión de Samantha Barnett, enfermera al frente de la lucha durante el distópico inicio de la pandemia, y espero que silva de reflexión y de evitar que lo ocurrido caiga en el olvido. Cada palabra, cada pensamiento lo hago mío.

...Creo que la parte más dolorosa es que la gente ha olvidado cómo fue realmente.

Me gradué de la escuela de enfermería en mayo de 2019. Menos de un año después, el mundo se detuvo. Antes de que el COVID llegara a nuestra comunidad, le dije a mi supervisora:

"No tengo hijos, no estoy embarazada y no padezco ninguna enfermedad de riesgo. Me ofrezco como voluntaria para estar en la primera línea."

De verdad creía que, si alguien iba a cargar con ese peso, debía ser alguien como yo.

Ayudé a atender al primer paciente con COVID del condado de Coweta en la Unidad de Cuidados Intensivos. Diecisiete días conectado a un ventilador. Un cumpleaños celebrado en aislamiento. Un sobreviviente que llegó a ser conocido como el "Paciente 1".

También recuerdo a los pacientes que llegaron durante y después. Algunos nunca volvieron a casa. Algunos murieron en cuestión de horas. Ninguno de nosotros sabía lo que estaba por venir. No estábamos leyendo un libro de historia. La estábamos viviendo.

No existía un manual. No había un tratamiento comprobado. No había un mapa que nos guiara. Las recomendaciones cambiaban porque el virus seguía enseñándonos algo nuevo. Cada turno se sentía como intentar resolver un rompecabezas mientras todavía estaban fabricando las piezas.

Eso también lo han olvidado.

La gente ha olvidado que reutilizábamos equipo de protección personal diseñado para un solo uso porque simplemente no había suficiente para todos. Todavía recuerdo mi nombre escrito sobre una bolsa de papel café que guardaba el respirador N95 que se suponía debía volver a usar al día siguiente. Algo diseñado para utilizarse una sola vez de pronto tenía que durar varios días, porque era lo único que teníamos.

La gente ha olvidado que en cada turno nos preguntábamos si ese sería el día en que llevaríamos el virus a nuestras familias. Ha olvidado que nosotros también teníamos miedo.

Vi a personas completamente sanas enfermar gravemente en cuestión de horas, a veces de minutos. Vi a jóvenes de dieciocho años luchar por su vida. Vi a personas celebrar su cumpleaños número 103. Vi a muchas otras que jamás regresaron a casa.

Después de cerrar mi vigésima bolsa para cadáveres, dejé de contar. No porque no hubiera más. Simplemente ya no podía cargar con ese número.

La gente recuerda los cubrebocas.

Yo recuerdo sostener la mano de un paciente con una de las mías mientras con la otra sostenía una tableta para que pudiera ver los rostros de las personas que amaba, porque las visitas estaban prohibidas.

Recuerdo limpiar el sudor de su frente mientras el mío también corría. Recuerdo el miedo en sus ojos. Recuerdo el n**o en la garganta mientras hacía todo lo posible por mantener la compostura delante de ellos. Recuerdo el silencio cuando la habitación quedaba vacía.

Al principio intubábamos porque creíamos que era la mejor oportunidad que podíamos ofrecer. Con el paso del tiempo comprendimos que muchos pacientes que llegaban a ese punto nunca lograban desconectarse del ventilador. Eso nos cambió. Cambió nuestra forma de ejercer la medicina. Luchamos todavía más para evitar que las personas llegaran a ese extremo, porque aprendíamos algo nuevo en cada turno desgarrador.

Eso es lo que hace la medicina.

Aprende.

Se adapta.

A veces, de la manera más dolorosa.

Sí, muchos de nosotros decidimos vacunarnos.

No fue porque alguien nos exigiera una obediencia ciega.

No fue porque dejáramos de pensar por nosotros mismos.

Lo hicimos porque, con la evidencia disponible en ese momento, creíamos que era una herramienta más para proteger a las personas que nos estaban confiando su vida.

La historia seguirá evaluando cada decisión tomada durante la pandemia de COVID.

Y así debe ser.

La medicina siempre debe cuestionarse.

La medicina siempre debe mejorar.

Pero no confundan el cuestionamiento de los sistemas con la condena de las personas que trabajaron dentro de ellos.

El sistema de salud es imperfecto.

Los trabajadores de la salud somos seres humanos.

Lloramos escondidos en los cuartos de suministros.

Hicimos videollamadas para que las familias pudieran despedirse.

Saltamos comidas.

Trabajamos incontables horas extra.

Nos aislamos de las personas que amábamos porque estábamos aterrados de llevarles la enfermedad.

Entrábamos en habitaciones a las que muchos otros, comprensiblemente, tenían miedo de entrar.

No tuvimos el lujo de debatir sobre el COVID sentados cómodamente en nuestro sofá.

Nosotros lo estábamos viviendo.

Es muy fácil tener opiniones sobre experiencias que nunca se tuvieron que vivir.

Así como muchas personas nunca piensan en la violencia que enfrentan los trabajadores de la salud hasta que aparece en las noticias, muchos también han olvidado cómo era realmente el COVID dentro de nuestros hospitales.

Nosotros nunca tuvimos ese privilegio.

Por eso, cuando veo a personas burlarse de quienes decidieron vacunarse o presentar a los trabajadores de la salud como los villanos de una gran conspiración, duele.

No porque no pueda soportar las críticas.

Sino porque yo sí lo recuerdo.

Recuerdo los rostros.

Recuerdo los nombres.

Recuerdo los últimos alientos.

Para mí, esas personas nunca fueron estadísticas.

Eran padres.

Madres.

Hermanos.

Hermanas.

Abuelos.

Abuelas.

Tíos.

Tías.

Adolescentes.

Amigos.

Eran seres humanos cuya mano sostuve cuando tenían miedo.

Cuestionen las políticas.

Cuestionen a los hospitales.

Cuestionen a las compañías farmacéuticas.

Cuestionen las decisiones de los gobiernos.

Esas conversaciones son importantes.

Pero antes de cuestionar el corazón de las enfermeras, de los terapeutas respiratorios, de los médicos, de los auxiliares, del personal de limpieza, de laboratorio, de traslado de pacientes, de intendencia y de todos los demás que entrábamos en esas habitaciones todos los días, háganse una sola pregunta:

¿Qué habrían hecho ustedes si hubieran estado donde nosotros estuvimos, con información incompleta, con un paciente luchando por respirar frente a ustedes y con un único objetivo: lograr que regresara a casa?

Porque esa fue nuestra realidad.

Cada segundo.

Cada minuto.

Cada día.

Y, a pesar de todo, si pudiera volver atrás,
volvería a levantar la mano.

BEYFORTUS ® (protección pasiva contra VSR): ¿Su efecto protector dura más tiempo del que pensábamos? Excelentes noticias...
29/07/2026

BEYFORTUS ® (protección pasiva contra VSR): ¿Su efecto protector dura más tiempo del que pensábamos?

Excelentes noticias para los bebés.

El virus sincitial respiratorio (VSR) es una de las principales causas de bronquiolitis, neumonía y hospitalización en lactantes, especialmente durante los primeros seis meses de vida. La llegada de Beyfortus® (nirsevimab) cambió radicalmente el panorama al demostrar una protección extraordinaria durante la primera temporada invernal en que se aplicaba. Pero ahora surge una pregunta muy interesante: ¿ese beneficio termina cuando pasa el primer invierno?

Un editorial publicado en estos días en "Pediatrics" https://publications.aap.org/pediatrics/article/doi/10.1542/peds.2026-076580/208302/Nirsevimab-Benefits-Beyond-the-First-Year-After?searchresult=1 analiza un importante estudio multicéntrico realizado en España, país pionero en la administración a todos los bebés nacidos en ese país desde hace 3 años, y la respuesta es: no. Dura más tiempo

Los investigadores siguieron a bebés que recibieron Beyfortus ® durante su primera temporada de VSR y compararon qué ocurrió en la segunda temporada invernal con niños que no lo habían recibido. Los resultados fueron sorprendentes:

✅ 17% menos hospitalizaciones por cualquier infección respiratoria baja.

✅ 25.4% menos hospitalizaciones cuando la infección era confirmada por VSR.

✅ En algunos grupos de mayor riesgo respiratorio (problemas pulmonares o cardiacos congénitos o adquiridos), la reducción alcanzó 27.7%.

En otras palabras, la protección parece extenderse más allá de la duración esperada del efecto directo del anticuerpo. Los autores plantean dos posibles explicaciones: que al prevenir una infección grave por VSR durante el primer año se evita daño pulmonar, lo que deja a los niños mejor preparados para enfrentar el siguiente invierno; o bien que persista un efecto inmunológico residual del anticuerpo que contribuya a esa protección.

La evidencia acumulada comienza a apuntar en la misma dirección: prevenir una infección grave por VSR durante el primer año de vida puede ofrecer beneficios que se prolongan hasta la segunda temporada de circulación del virus.

Este hallazgo es muy importante porque confirma algo que los pediatras buscamos constantemente: no solo evitar una hospitalización inmediata, sino modificar favorablemente la historia natural de la enfermedad respiratoria en los primeros años de vida. Esta inmunización pasiva ya había demostrado reducir de forma muy importante las hospitalizaciones por VSR en los primeros meses de vida. Ahora sabemos que esos beneficios podrían ser todavía mayores y más duraderos de lo que imaginábamos.

La ciencia sigue acumulando evidencia, y cada nuevo estudio fortalece la idea de que prevenir siempre será mejor que tratar. Para miles de familias, eso significa menos bronquiolitis graves, menos hospitalizaciones y más bebés protegidos en su primer y, probablemente, también de su segundo invierno.

En unas cuantas semanas tendremos ya dicha protección disponible en nuestro centro de vacunación, así como las indicaciones precisas. El precio, aunque alto, será por mucho el mejor de todo el país. Luego les comentaré la razón.

Feliz miércoles.

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