12/04/2021
En general, una lata de sardinas de 100 gramos equivale a unas 208 kilocalorías, aportando 24 gramos de proteínas y 11.45 gramos de grasas. Así mismo, las sardinas también son ricas en algunos micronutrientes esenciales, llegando a aportar 302 mg de calcio por cada 100 gramos (un 25% del aporte de calcio diario necesario), 3 gramos de hierro (1/6 parte de la dosis diaria recomendada).
También se sabe que una lata típica de sardinas aporta hasta un 10% de la dosis recomendada de magnesio y un tercio de la dosis recomendada de fósforo. En cuanto al aporte vitamínico, las sardinas también destacan por su riqueza en vitamina B12 (aportando mucho más de la dosis recomendada diaria), y vitaminas A, D y E.
en cuanto a ácidos grasos, este pescado destaca por poseer grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas.
De hecho, las sardinas son ricas en ácidos grasos omega-3, llegando a contener entre 1.300 y 1.600 mg de dichas grasas saludables por cada porción de 110 g de sardinas. En comparación, la misma cantidad de salmón oscilaría entre los 1.200 y los 2.400 mg de dicho ácido graso, por lo que sería una fuente de grasas saludables similar a un coste muy inferior. Las sardinas estarían solo por detrás del salmón y la caballa en riqueza en omega-3.
Actualmente diversas guías nutricionales aconsejan comer entre dos y cuatro porciones de pescado a la semana siempre con variedad, incluyendo sardinas, salmón, caballa, arenque, trucha y atún. Todos estos pescados son ricos en omega-3, y por tanto otorgan beneficios a nivel cardiovascular tanto a personas sanas como aquellas con un riesgo elevado de sufrir enfermedades cardiovasculares.