08/07/2024
¿Tienen sentido los malos momentos en nuestra vida?
Debemos saber que los malos momentos también forman parte de nuestra felicidad, "sentirse mal forma parte de sentirse bien"... No sabríamos lo felices que podríamos llegar a ser si nunca hubiéramos atravesado situaciones difíciles.
Todos los malos momentos de nuestra vida suponen un aprendizaje, encontrarnos con situaciones que nos desagradan nos hacen aprender y evolucionar. Los malos momentos entrenan nuestra resiliencia y nos ayudan a aprender a levantarnos y continuar. Para ello debemos recorrer todas las fases emocionales que nos conducen a la recuperación.
Primero tenemos que ACEPTAR lo que nos está ocurriendo, después REFLEXIONAR sobre la causa principal o los factores que conllevan a mi manera de sentirme, para entonces CAMBIAR PENSAMIENTOS INCORRECTOS Y TOMAR DECISIONES. Así pondremos sobreponernos a la situación de vida, sólo recuerda asumir la responsabilidad en todo momento.
Pero entonces... ¿En qué me ayuda el tener malos momentos en mi vida?
Recuerda que los malos momentos nos hacen crecer en humildad. Cuándo triunfamos nos sentimos poderosos, fuertes y muy satisfechos... Muchos éxitos contínuos nos pueden dar la sensación de ser invencibles y por ello, los malos momentos sirven para ponernos en nuestro sitio, nos sirven para equilibrar ese poder que dan los éxitos. Éstos acontecimientos nos devuelven la realidad en la vida, nos hacen poner los pies en la tierra y ser realistas, aunque no lo creas los malos momentos moldean nuestra humildad y nos hacen mejores personas.
Los momentos malos son necesarios dentro de nuestra felicidad pero no es necesario instalarse en ellos, hay mucha gente que lo hace por victimismo o por simplemente no saber cómo salir de ahí.
Si tú estás atravesando un mal momento, puedes compartirlo con terceros, porque al ponerlo en nuestras palabras estamos obteniendo más información para analizar la misma y encontrar más rápido una solución, además de que al compartirlo, el mal momento se suaviza y nos hace sentirnos poco a poco un poquito mejor, pero si el malestar persiste
no debemos dudar en buscar ayuda profesional.