05/09/2026
Perdonar no es justificar, no es olvidar y mucho menos es decir que lo que te dolió estuvo bien.
El perdón mal entendido se convierte en una trampa del ego: fingimos que «ya soltamos», pero el cuerpo sigue guardando la tensión, el reclamo y la desconfianza hacia los demás.
En la ceremonia del perdón no buscamos cambiar el pasado ni absolver a nadie. Buscamos dejar de cargar una culpa o un rencor que solo te desgasta a ti en el presente. Es devolverle a cada quien su lugar y su responsabilidad, para que tú recuperes tu energía y tu paz.
Este espacio es una de las vivencias centrales en el retiro presencial «Transmutar la Herida: Cacao, Perdón y Temazcal», del 25 al 27 de septiembre en Berriozábal, Chiapas.
Si sientes que es momento de soltar esa carga de raíz: Comenta la palabra PERDÓN y te comparto la información completa por mensaje directo.