22/08/2026
A veces esperamos que los demás nos den el amor, la atención, el reconocimiento o el lugar que sentimos que merecemos.
Pero las relaciones no funcionan desde lo que creemos merecer. Funcionan desde lo que cada persona aprendió a dar, recibir y sostener.
Quien aprendió a amar desde el miedo puede controlar.
Quien aprendió a protegerse puede alejarse.
Quien cargó demasiado puede tener dificultad para entregarse.
Quien nunca recibió afecto quizá tampoco aprendió a expresarlo.
Por eso, cuando una relación te duele, además de preguntarte “¿por qué me hace esto?”, puede ser importante mirar:
¿Qué historia estamos encontrando el uno en el otro?
Comprenderlo no significa justificar lo que lastima. Significa dejar de medir tu valor a través de lo que otra persona puede o no puede darte.
🌿 Una frase para integrar:
“Te veo como eres y tomo lo que sí puedes darme. Lo que necesito para mi vida, aprendo también a dármelo y a buscarlo donde pueda ser correspondido.”