06/07/2026
Hay días que nos recuerdan que la vida nunca viene en un solo color.
Ayer, millones de personas compartimos la tristeza de ver terminar el sueño de México en el Mundial. Al mismo tiempo, en distintos lugares del país, hubo familias que recibieron noticias que ningún ser humano debería recibir.
Quizá esa sea una de las lecciones más difíciles de aceptar, que la alegría y el dolor no se turnan, coexisten.
Mientras alguien celebra el nacimiento de un hijo, otra persona despide a quien ama. Mientras unos cumplen un sueño, otros atraviesan una pérdida. Mientras unos cantan un gol, otros siguen esperando justicia.
Ninguna emoción invalida a la otra. Ambas nos recuerdan lo profundamente humanos que somos.
Vivimos tiempos en los que el miedo parece ocupar cada vez más espacio. Muchas personas han dejado de hacer cosas que aman por temor. Y aunque ese miedo tiene razones reales, no puede convertirse en el lugar desde donde elegimos vivir, porque poco a poco dejamos de vivir y comenzamos solamente a sobrevivir.
Por eso hoy también debemos decir gracias.
Gracias a esta Selección Mexicana por regalarnos sonrisas, lágrimas, reuniones en familia, abrazos entre desconocidos y conversaciones entre amigos. Gracias por hacernos sentir orgullosos de un país que muchas veces parece olvidarse de todo lo bueno que también tiene.
Más allá del resultado, nos regalaron unas semanas en las que millones volvimos a creer, a emocionarnos y a imaginar que cosas chingonas también pueden pasar.
Ojalá esa esperanza no dure solamente lo que dura un Mundial.
Porque las malas noticias siempre harán más ruido que las buenas, pero eso no significa que sean lo único que existe. También existe la gente que ayuda, que trabaja con honestidad, que educa, que emprende, que sirve y que todos los días hace de México un mejor país.
Quizá el verdadero reto no sea esperar el próximo Mundial para volver a sentirnos unidos, sino aprender a construir esa versión de México todos los días.
Que esta derrota nos deje tristes por un momento, pero que la esperanza que despertó en millones de mexicanos nos acompañe mucho después del silbatazo final.
Créditos del video: Iván CF