11/08/2026
DIOS ES LO QUE TE ATRAVIESA
Dios no está en algún lugar.
No está arriba,
ni lejos,
ni esperando que llegues hasta Él.
Dios es lo que ya está ocurriendo.
Es la vida moviéndose en cada forma,
la inteligencia invisible
que hace brotar una flor,
que enciende una mirada,
que estremece un cuerpo
y convierte lo invisible en experiencia.
Dios es la metáfora
de esa energía creadora
que no necesita ser explicada
porque se manifiesta.
Se manifiesta en la materia,
en el movimiento,
en el encuentro,
en la respiración,
en aquello que sientes
antes de poder nombrarlo.
Y entonces apareces tú.
No como alguien separado de Dios,
sino como un lugar
donde la existencia puede sentirse a sí misma.
Tus emociones no son un accidente.
Son la vida tomando forma dentro de ti.
El cuerpo las escribe.
El rostro las revela.
El pensamiento las proyecta.
Tus movimientos las cuentan.
Y aquello que llamas sentir
es la existencia atravesándote,
hablándote desde dentro
en un lenguaje que no necesita palabras.
Por eso Dios no está fuera.
Dios es todo lo que sientes.
Todo lo que ves.
Todo lo que eres.
Todo lo que existe.
Es la tierra bajo tus pies,
el aire entrando en tus pulmones,
la luz sobre tu piel,
el dolor que te transforma,
la alegría que te desborda,
el silencio que te devuelve a ti.
Es este instante.
Este cuerpo.
Esta conciencia.
Este paraíso terrenal
que llamamos Tierra.
Y tú,
tú eres una de sus formas más íntimas de expresarse.
Porque cuando sientes,
no eres tú intentando comprender la vida.
Es la vida sintiéndose a través de ti.
Y quizá ahí comienza el verdadero encuentro:
cuando dejas de buscar a Dios
como algo que existe fuera de ti
y comprendes,
por fin,
que nunca hubo distancia.
Porque aquello que buscabas
era precisamente aquello
que siempre te estuvo atravesando.
Poemas del alma
Ma. Teresa N