04/06/2026
Pensamientos mañaneros!
A veces me pregunto por qué las personas siguen creyendo en el "mal de ojo" o en la brujería.
Y no está mal creer o no creer. Al final, forma parte de la cultura y las creencias con las que muchos crecimos.
Pero la pregunta que me hago es otra: ¿por qué seguimos culpando al vecino, a la mala suerte o a la brujería de lo que nos sucede?
Yo diría: mejor obsérvate.
Cuanta más consciencia desarrolles, más fácil será descubrir qué hiciste, qué ignoraste o qué necesitas aprender para que determinada situación apareciera en tu vida. Porque pocas veces las cosas suceden "porque sí". La vida, el Universo, Dios —o como prefieras llamarlo— constantemente nos muestra aquello que necesitamos mirar.
¿Para qué?
Para transformarnos.
Y sí, muchas veces sentimos que no merecemos lo que estamos viviendo. En esos momentos, cambia el enfoque. Conviértete en observador. Mira hacia dentro. Algo aparecerá.
Como dicen en broma, "que el aire de La Rosa de Guadalupe te ilumine". Pero más allá de la frase, esa iluminación es consciencia. Es tu propia consciencia despertando.
Por eso, cuando tu mente quiera volver a quejarse o a echarle la culpa al mal de ojo, a la brujería o al de enfrente, detente un momento. Respira profundo y pregúntate:
¿Qué me corresponde ver aquí?
Tal vez descubras que te equivocaste. Tal vez reconozcas que pudiste actuar diferente. Y entonces, en lugar de resistirte, asume tu experiencia.
Después actúa. Haz algo por ti, por alguien más, por la vida. Compensa desde el amor, desde la responsabilidad y desde la consciencia.
Puede tomar tiempo, pero la vida siempre termina colocándonos en el lugar que necesitamos estar para seguir creciendo.
✨
Rohani