14/05/2023
Aunque la mayoría de las personas piensan que la depresión es una enfermedad que ocurre en la edad adulta, lo cierto es que los niños y adolescentes también pueden desarrollar depresión. Desafortunadamente, muchos niños y adolescentes con depresión no reciben tratamiento debido a que los adultos de su entorno no se dan cuenta de que están deprimidos.
Es importante que los progenitores, profesorado y otros adultos aprendan sobre la depresión infantil, ya que, esto les permitirá pedir ayuda para que estos niños reciban el tratamiento adecuado.
Los signos de depresión en niños de 12 años o menores pueden incluir los siguientes:
Disminución del interés en actividades que antes le gustaban.
Dificultad para iniciar y/o mantener relaciones sociales.
Sensibilidad extrema al rechazo o al fracaso.
Faltar al colegio y/o una caída repentina en el rendimiento académico.
Síntomas físicos sin causa médica.
Tristeza frecuente o llanto.
Poca energía.
Baja autoestima.
Aumento de la irritabilidad.
Aumento de la frecuencia o gravedad de los berrinches (para niños más pequeños).
Cambios significativos en los patrones de alimentación y/o sueño (puede dormir o comer muy poco o mucho más que antes).
Temores obsesivos o preocupaciones por la muerte.
Aislamiento social.
Pensamientos o expresiones de suicidio o comportamiento autodestructivo.
Problemas para concentrarse.
Uno de los signos más importantes de la depresión infantil es el aumento de la irritabilidad. Las personas a menudo asocian la depresión con tristeza, pero los niños pueden demostrar una mayor irritabilidad en lugar de signos evidentes de tristeza como llorar. Es normal que los niños estén irritables a veces, como cuando están cansados, estresados o no se sienten bien. Pero si tu hijo ha estado inusualmente de mal humor durante semanas o meses, esto podría ser un signo de depresión.
El otro signo de depresión importante en los niños son los síntomas somáticos, lo que significa problemas de salud, como dolores de cabeza o dolores de estómago, que no tienen una causa física. Nuevamente, es normal que los niños no se sientan bien ocasionalmente. Sin embargo, si a tu hijo le duele la tripa todos los días durante la clase de matemáticas, esto podría ser una señal de alerta.