26/05/2026
Mientras entrenaba, superando mis marcas anteriores de años de juventud, veía un pequeño gatito tratar de subir a un árbol. Me llevó a mis muchos inicios... decidí continuar el tema de mi posteo anterior.
Algunos pretenderían ningunear al gatito porque no sube bien los árboles: "eres un gato mediocre" dirán.
Mi padrastro, que en paz descanse, era un hombre rudo y fuerte pero que había sido muy maltratado en su niñez. No pudo superar esas marcas y solo las reprodujo conmigo, sin filtros. En un punto llegué a creerme un inútil, mediocre y blandengue incapaz de nada que no sea autocompaderme y juntar resentimiento. Así llegué a mi adolescencia en medio de una neurosis torturarte: no estaba ni en la mitad de la vida, que hoy a mis 62, sería mis 31.
Medio-cre es el que esta a la mitad de sus posibilidades o potencial. pero es como la vida misma, no se sabe dónde esta la mitad hasta que llegas al final.
Estar en el medio no es el problema, el problema es quedarse cómodo en ese lugar que crees es la meta, lo máximo de tu posibilidad, tus flores y frutos, pero no lo es.
Como no se puede saber dónde esta eso, el medio, lo mejor es ir más allá. Empujar tus límites y arder de plenitud, conciencia y pasión por la vida.
Ser mediocre no es estar en el medio o que así te vean ¿qué sabe el otro de las posibilidades reales del cachorro de felino?.
El síntoma clave es dejar las cosas a la mitad, no importa si pequeñeces o grandes asuntos, se trata de la actitud de base. Mediocre es que se hunde en la comodidad personal, el que se rinde a las ideas que los otros tienen de él o de la vida. La mediocridad es la traición de uno mismo hacia sí mismo, no es un tema de comparaciones.
Reflexiona y déjame un comentario:
¿En qué sientes que te quedas a la mitad, dónde te interpelas y te confiesas mediocre?
¿Cuál sería el primer paso concreto para empezar a cambiarlo?
¿Cuándo podrías empezar?
Y por último, si respondiste todo esto: ¡¿qué esperas?!
Fernando Alvarez - 23V26