11/05/2026
Durante mucho tiempo pensé que mi problema eran las despedidas.
Pero con los años entendí que quizá no eran las despedidas en sí…
sino una despedida que quedó abierta dentro de mí.
Este carrusel habla de eso.
De cómo algunas escenas quedan congeladas dentro de nosotros.
Y de cómo, a veces, sanar no significa borrar el dolor… sino poder darle una nueva experiencia a esa parte de nosotros que se quedó esperando.
Entendí que no toda distancia significa abandono.
Y que algunos vínculos, incluso después de muchos años, también pueden reencontrarse desde otro lugar. Y algunos otros ya no, porque terminaron su ciclo y puede doler, pero estaré bien.
“Aquí no soy psicóloga, soy paciente.” 🤍