22/07/2026
"Una paciente me hizo una pregunta que probablemente muchos se están haciendo hoy: '¿Y ahora qué hago sin el Mundial?'"
Hay un vacío que muchas personas sienten cuando termina un Mundial. Y no es solo porque ya no habrá partidos que esperar o celebraciones compartidas. Durante unas semanas tuvimos una excusa para reunirnos, emocionarnos con otros, hablar con desconocidos y abrazar a la familia. Lo que extrañamos no siempre es el fútbol, muchas veces es el sentido de pertenencia que apareció casi sin darnos cuenta.
El ser humano necesita conexión. Por eso, si hoy sientes ese "bajón" post Mundial, quizá no se trate de combatirlo, sino de preguntarte cómo puedes seguir cultivando esos espacios de comunidad en tu vida cotidiana. Una cena con amigos, una llamada pendiente, un plan en familia o un grupo donde podas ser vos. Porque el bienestar no nace solo de los grandes eventos, sino de los vínculos que decidimos seguir construyendo cuando el ruido se apaga.
El reto ahora es encontrar nuevas razones para ilusionarnos cada día.