31/08/2026
Hay silencios que sanan… y silencios que hieren.
Callar para calmarse está bien. Callar para castigar, no.
Porque mientras usted espera que él o ella “reaccione”, los días pasan, la distancia crece y el corazón se enfría. Y un día se dan cuenta de que viven en la misma casa, pero ya no se encuentran.
Si necesita tiempo, dígalo:
“Estoy molesto, necesito calmarme, pero después vamos a hablar.”
Eso no es debilidad. Es madurez.
No permita que el orgullo convierta una discusión de horas en una distancia de meses. 🤍
¿Con quién necesita usted romper el silencio hoy?
𝑴𝒂𝒓𝒊𝒔𝒂 𝑪𝒂𝒊𝒄𝒆𝒅𝒐