15/10/2026
¿En qué momento confundimos criar sin violencia con criar sin autoridad?
Hoy parece que muchos padres tenemos miedo de frustrar a nuestros hijos. Queremos evitarles la tristeza, el aburrimiento, el rechazo, la incomodidad y, sobre todo, las consecuencias de sus propias decisiones.
Si se olvidan el cuaderno, corremos a llevárselo. Si insultan al profesor, vamos a defenderlos sin escuchar qué pasó. Si reciben un NO, sentimos que tenemos que hacer algo para que dejen de sentirse mal.
Y así, intentando protegerlos de todo, podemos terminar privándolos de algo que necesitan aprender: QUE NO TODO EN LA VIDA VA A SALIR COMO QUIEREN Y QUE SUS DECISIONES TIENEN CONSECUENCIAS.
La crianza respetuosa no significa permitirlo todo, significa educar sin humillar, sin golpear y sin dejar de poner límites.
Nuestros hijos tienen derecho a sentir rabia, frustración y tristeza. Lo que no tienen derecho es a convertir esas emociones en una excusa para maltratar a los demás.
TODAS LAS EMOCIONES SON VÁLIDAS, PERO NO TODAS LAS CONDUCTAS LO SON.
Creo muy firmememente que criar no es evitar que nuestros hijos sufran. Es enseñarles a gestionar lo que sienten, aceptar un NO y entender que su deseo termina donde comienza el del otro.
Y ahora te pregunto algo: ¿estamos preparando a nuestros hijos para la vida o intentando que la vida nunca los incomode?
Te leo en los comentarios.