08/08/2026
Como psicóloga, hay conductas y formas de ejercer nuestra profesión con las que definitivamente no me identifico. Y precisamente por eso decidí alzar la voz y hablar sobre este caso.
También creo profundamente que la empatía y la inclusión no deberían empezar a enseñarse cuando somos adultos. Se construyen desde casa, desde las escuelas y desde las primeras experiencias de nuestros niños: aprendiendo a respetar, a comprender que no todos sentimos, pensamos o nos comunicamos de la misma manera, pero que todos tenemos el mismo valor.
Quizás el mundo sería un lugar mucho mejor si enseñáramos a nuestros niños, desde pequeños, que la diferencia no nos separa… nos enseña ❤️