22/05/2026
Si eres niño, corazón, tú no tienes la culpa de nada y mereces todo lo bueno.
Si eres adulto, mi amado, siento mucho todo lo recibido en tu infancia y te entiendo perfectamente. Pero ahora, deja que tus padres hayan sido o sean hasta ahora como se les da su gana, no tuvieron otra manera de ser, ni la tendrán y tal vez nunca cambien, ni reconozcan nada. Hicieron todo lo que estuvo a su alcance, y si se equivocaron es asunto de ellos.
Sueltalos, resuelve tus vacíos y heridas, y date a ti mismo todo eso que te hizo falta. Antes que siga repercutiendo en tu día a día, en tu matrimonio o en tus propios hijos.