28/08/2026
La calma no siempre se siente tranquila.
Cuando una persona ha vivido mucho tiempo anticipando, resolviendo o preparada para reaccionar, los momentos de quietud pueden generar incomodidad. La mente empieza a buscar algo pendiente. El cuerpo no termina de soltar. Aparece la sensación de que “algo debe estar por pasar”.
No significa que prefieras la ansiedad.
Puede significar que la alerta se volvió familiar y que la calma todavía necesita ser aprendida como una experiencia segura.
Si te cuesta descansar incluso cuando todo está bien, esto también puede trabajarse en terapia.