16/08/2026
🔴 El MELANOMA SUBUNGUEAL es un tipo poco frecuente pero muy peligroso de cáncer de piel que se desarrolla debajo de las uñas, afectando las células que le dan color a la piel llamadas melanocitos en la matriz de la uña. A diferencia de otros cánceres de piel, este no suele ocurrir por la exposición al sol, sino por alteraciones internas en las células. Se manifiesta con mayor frecuencia en la uña del dedo pulgar de la mano o en la del dedo gordo del pie, y suele ser diagnosticado tarde porque al principio se confunde con un simple hongo, un golpe o un hematoma común.
🔹 La señal principal en la superficie de la uña:
El primer síntoma visible suele ser la aparición de una raya vertical de color café oscuro, negro o azulado que va desde la cutícula hasta el borde libre de la uña. A medida que la enfermedad avanza, esta línea se vuelve más ancha, cambia de forma, altera sus bordes y se extiende hacia la piel que rodea la uña, un cambio de coloración muy característico conocido en medicina como el signo de Hutchinson, el cual representa una clara alerta de peligro.
🔹 Diferencias entre un golpe y este cáncer:
Cuando te golpeas un dedo, la mancha de sangre atrapada bajo la uña tiende a avanzar y desaparecer gradualmente conforme la uña va creciendo con las semanas. En cambio, en este tipo de tumor la mancha o línea no desaparece con el tiempo, sino que se mantiene en el mismo lugar o se vuelve cada vez más ancha y oscura. Además, este problema suele presentarse en una sola uña y no viene acompañado de un dolor inicial brusco como ocurre con un traumatismo.
🔹 Cambios físicos avanzados en la estructura:
Si el problema no se atiende a tiempo, el tumor sigue creciendo debajo del tejido y termina destruyendo la uña. Esto provoca que la lámina de la uña se levante, se vuelva quebradiza, se agriete por la mitad o se desprenda de su lugar. En etapas más avanzadas, la piel que rodea el dedo se pone muy roja, se inflama, genera dolor al tocarla, e incluso puede abrirse formando una pequeña herida que sangra con facilidad o drena un líquido transparente.
🔹 Los factores de riesgo que influyen:
Aunque la causa exacta de la mutación de los melanocitos debajo de la uña no se conoce del todo, existen ciertos factores que aumentan el riesgo de padecerlo. Es más frecuente en adultos mayores de cincuenta años y en personas con tonos de piel más oscuros. También se ha observado que sufrir traumatismos repetidos o golpes continuos en la misma uña puede influir en la irritación constante de los tejidos, facilitando que las células sanas alteren su crecimiento normal.
🔹 Exámenes para confirmar el diagnóstico:
El médico inicia la revisión observando la uña detalladamente con un dermatoscopio, un aparato con luz y lupa especial para ver los patrones de pigmento bajo la piel. Si la sospecha es alta, se debe realizar una biopsia, la cual consiste en adormecer el dedo y extraer una muestra del tejido afectado en la matriz de la uña. Esta muestra se analiza en el laboratorio con un microscopio para verificar la presencia de células cancerosas y medir qué tan profundo ha ingresado el tumor.
🔹 Los médicos especialistas encargados:
El profesional de primera línea para evaluar cualquier mancha sospechosa en las uñas es el dermatólogo. Si la biopsia confirma la presencia de este cáncer, se integra al equipo el oncólogo clínico, quien planifica el tratamiento contra las células malas, y el cirujano oncólogo, quien se encarga de realizar la operación para retirar el tejido enfermo del dedo de forma segura.
🔹 Procedimientos de cirugía para retirar el problema:
La solución principal para este tipo de tumor es quirúrgica. En sus etapas iniciales se realiza una operación para retirar la uña completa y todo el tejido afectado de la matriz ungueal para asegurar que no queden células dañadas. En casos donde el cáncer ha penetrado profundamente en el hueso o en los tejidos blandos del dedo, puede ser necesario recurrir a la amputación de la falange o parte del dedo afectado para evitar que el cáncer se extienda.
🔹 Medicamentos empleados durante el tratamiento:
Si el problema se ha extendido o existe riesgo de que regrese, se emplean fármacos genéricos de inmunoterapia como el PEMBROLIZUMAB o el NIVOLUMAB para estimular a las defensas del cuerpo a combatir el tumor. También se usan terapias dirigidas con medicamentos genéricos como el DABRAFENIB o el TRAMETINIB si las células presentan mutaciones específicas. Para controlar el dolor posterior a la cirugía se recetan analgésicos genéricos como el PARACETAMOL o el IBUPROFENO.
🔹 Complicaciones de un diagnóstico tardío:
La complicación más grave de esta enfermedad es la metástasis, que ocurre cuando las células cancerosas viajan por los vasos linfáticos o la sangre hacia los ganglios de la axila o la ingle, y de ahí a órganos vitales como los pulmones o el hígado. Un diagnóstico tardío reduce drásticamente las opciones de tratamiento conservador, obligando a realizar cirugías más agresivas como la pérdida del dedo y comprometiendo seriamente la salud general.