25/05/2022
Durante toda mi infancia hasta hace algunos años me parecían muy pesados los comentarios “¿por qué no hablas?”, “ya cállate, no hables tanto”, “me vas a dejar sordo”, etc.
Y no es que no hablara, sino que era selectiva con las personas con las que sí quería hablar, escuchar me hacía sentir bien y al mismo tiempo disfrutar el silencio.
La introversión es un rasgo biológico, de nacimiento. La falta de comprensión puede generar problemas de autoestima, inseguridad, tristeza.
La manera de recibir y procesar la estimulación de las personas introvertidas se caracteriza por ser más intensa. Perciben un mayor número de detalles y analizan más cantidad y con mayor complejidad la información.
Observan más cómo se sienten los demás y, normalmente, entienden mejor los sentimientos de los demás. Su alta capacidad de escucha también ayuda a esto.
Muchas veces se obliga a los niños a ser extrovertidos, como si fuera lo ideal, porque así se cree que son aceptados por los demás.
Ojalá podamos entender, aceptar y acompañarlos respetando su personalidad.