04/04/2026
(Lectura #4)
MIENTRAS MÁS INSISTES, MENOS TE HACEN CASO.
Hay algo extremadamente interesante que muchos profesionales de salud mental no vemos en su totalidad: el concepto de REACTANCIA.
No porque le digas a una persona que “haga algo”, lo va a hacer. De hecho, muchas veces hará lo contrario. No porque le digas a un psicoanalista con tanta fuerza que el psicoanálisis no sirve, automáticamente se va a cambiar a ser un psicoterapeuta PBE.
No porque le digas a una persona religiosa que Dios no existe y le muestres evidencia, esta persona se va a volver atea; más bien, puede aumentar aún más su creencia. No porque le digas a un ateo que Dios existe, este automáticamente se va a volver creyente -de hecho- lo va a cuestionar más.
Si insistes demasiado a una persona para que no vote por cierto candidato político, esta persona posiblemente va a votar con más ganas por dicho candidato. Por el contrario, si le insistes en que vote por alguien, esta persona va a votar por todos menos por ese alguien que quieres. Es como un adolescente al que le gustaba darte la contraria. No porque le digas a un hincha del Barza que ame al Real Madrid, lo hará.
Esto tiene mucho sentido. Lo hemos visto desde hace décadas: a mayor intensidad de una amenaza (objetiva o subjetiva), la toma de decisiones puede ir hacia una conducta opuesta o efecto boomerang (Brehm, 1966). También se ha confirmado en metaanálisis (Rains, 2013).
Entonces, el trabajo muchas veces en nuestro rubro de salud mental es promover la autonomía explícita, invitar a tomar decisiones críticas, evitar el lenguaje controlador (como si fuéramos todopoderosos y dueños de la verdad) y no sobreinsistir. Como se ha planteado desde la economía conductual, podemos influir en las decisiones sin quitarles la libertad de elegir: dar nudges, no sludges (Thaler & Sunstein, 2008).
Me pasa a mí, mis amigos insisten que FIFA es mejor que PES y me dicen que debo cambiarme al FIFA. Y no -de ninguna manera- bajo ninguna circunstancia. PES funciona como un dogma para mí y así me insistan 50 años, no lo cambiaré.
En fin, hay HARTA CHAMBA.
Referencias:
-Brehm, J. W. (1966). A theory of psychological reactance. Academic Press.
-Rains, S. A. (2013). The nature of psychological reactance revisited: A meta-analytic review. Human Communication Research, 39(1), 47–73.
-Thaler, R. H., & Sunstein, C. R. (2008). Nudge: Improving decisions about health, wealth, and happiness. Yale University Press.