02/07/2026
Hay momentos en los que nos cansamos de tener que justificarnos.
Justificar nuestras decisiones, nuestras emociones, nuestros límites e incluso por qué decidimos alejarnos de quien nos hace daño o por qué ya no podemos seguir complaciendo a todos.
El amor propio no consiste en sentirse perfecta(o), sino en dejar de vivir intentando demostrar que merecemos ser aceptados.
No se trata de dejar de escuchar a los demás. Se trata de dejar de vivir esperando el permiso de otros para ser quien realmente somos.
Quizá hoy no necesites demostrar nada. Tal vez solo necesites recordar que tu valor no está en convencer a nadie, sino en reconocerte a ti misma(o).
La paz que nace de aceptarte a ti misma(o) es el primer acto de amor propio. No tienes que dejar de ser quién eres ni disculparte por ello. Tu valor nunca dependerá de la aprobación de los demás.