29/04/2026
Pensó que era solo mareo… pero el problema estaba en su cuello.”
Pasó por otorrino, neurólogo, cardiólogo y muchos exámenes… pero nadie encontraba la verdadera causa.
Llegó a terapia física casi invalidada por los mareos, pasando gran parte del tiempo en cama y con miedo de volver a caer.
Durante la evaluación funcional encontramos algo que nadie había considerado: una alteración postural severa, una marcha compensatoria y una fuerte compresión cervical que estaba provocando sus síntomas.
Ella nunca me dijo que le dolía el cuello… porque pensaba que eso no tenía relación.
Y ahí está la importancia de una buena evaluación:
muchas veces el problema no está donde duele, sino donde nadie está mirando.
No se trata de empezar terapia rápido.
Se trata de empezar la terapia correcta.
Hoy iniciamos su protocolo de tratamiento y una vez más confirmé por qué amo tanto mi profesión.
✨ No normalices vivir con mareos.
✨ No todo vértigo viene del oído.
✨ A veces, tu cuello tiene mucho que decir.