30/08/2026
¿A tu hijo le cuesta esperar su turno?
Esperar parece algo sencillo, pero implica varias habilidades: Frenar el impulso de actuar de inmediato, mantener la atención, entender cuándo le corresponde participar y aprender a esperar.
Por eso, cuando le cuesta, podemos ayudarlo haciendo la espera más comprensible:
🔹 Haz visible cuánto tiene que esperar.
En lugar de decir solo “espera”, dale una referencia concreta: “Después de dos turnos, te toca” o “Cuando termine esta canción, vamos”.
🔹 Empieza por tiempos que pueda manejar.
Si todavía le cuesta esperar, comienza con periodos muy cortos y aumenta progresivamente. La habilidad se construye con experiencias que pueda lograr.
🔹 Anticípale lo que va a pasar.
“Primero juega mamá, después tú”. Saber qué viene y cuándo llegará su momento hace que la espera sea más predecible.
🔹 Reconoce específicamente cuando lo logra.
“Esperaste mientras terminaba su turno y luego participaste tú”. Así lo ayudas a identificar qué conducta está aprendiendo.
💡 La meta no es que deje de impacientarse de inmediato, sino ayudarlo progresivamente a desarrollar las habilidades que necesita para poder esperar.
Si esta dificultad es muy intensa, aparece en distintos espacios o interfiere frecuentemente con el juego, el colegio o las actividades familiares, puede ser útil explorar qué está haciendo que esperar sea especialmente difícil para él.
📌 Guarda esta información para ponerla en práctica en situaciones cotidianas.