16/03/2021
El parto es el inicio de cambios en nuestra experiencia de como vivimos, pues recibimos un bebé que hace minutos era un ser acuático y ahora es un ser terrestre, que se está adaptando a la vida.
Es importante reconocer que se nace, porque ya no hay espacio para continuar creciendo y que una vez afuera se inicia la gestación extrauterina, la cual dura el doble de la gestación interna... 18 meses aproximadamente.
Los adultos, mamá y papá tenemos que aprender a escuchar los ritmos, tiempos, necesidades de bebé, ir despacio, estar desde lo corporal, esto supone un reto, pues queremos que sea bebé quien se adapte al mundo de adulto con inmediatez.
El parto es la entrada a este cambio de velocidad en la vida, donde la presencia y disponibilidad, así como la comunicación, la colaboración, la corresponsabilidad toman otro sentido.
Este cambio pide congruencia, honestidad, entrega, dinero, tiempo; nos muestra la realidad de lo que significa maternar y paternar, que nada tiene que ver con lo que se muestra en las peliculas, revistas, se rompe la fantasia.
La salud mental y emocional de los adultos es vital para maternar y paternar, cuestionarse los ejercicios de poder, dejar atrás las familias de origen y volcarse a la familia que estan creando, poniendo limites, llegando a acuerdos, decidiendo la crianza, la ternura, el afecto.
Así que sí, el parto es transformación.