10/08/2026
Durante años, una parte importante de quién soy estuvo ligada al deporte.
Competí desde el colegio. La natación fue una de mis grandes pasiones, aunque con el tiempo y las exigencias de la universidad fui dejando las competencias y el deporte de lado.
Algunos años atrás volví a entrenar. Fui mejorando mis tiempos, gané algunas medallas y retomé esa parte de mí. 🏊♂️
Hace unos meses, la vida me obligó a detenerme mucho más de lo que hubiera querido.
Después de un evento de salud grave, dos hospitalizaciones, múltiples estudios, ingresos a UCI y una cirugía para el implante de un dispositivo, volver a hacer deporte dejó de ser algo que podía dar por sentado.
Después de unos meses de recuperación, volví a nadar. Primero suave, sin esfuerzo. Poco a poco fui aumentando la intensidad, siempre de manera controlada.
Y así fue como, después de mucho tiempo y sin haberlo planificado, este fin de semana volví a competir 💪.
Mis tiempos ya no son los de antes 🤷♂️. Son algunos segundos más lentos, incluso en mi estilo más fuerte..
Pero eso hoy es secundario.
Porque no estoy compitiendo contra mis tiempos de hace años. Estoy recuperando una parte de mí que había quedado atrás.
El cirujano, el académico y el médico que busca la excelencia son una parte de quién soy.
Pero también lo es el deportista.
El que entrena.
El que compite.
El que quiere mejorar.
Y, sobre todo, el que vuelve a intentarlo.
Después de algunos años, volver a tocar el agua para competir y escuchar esos segundos de silencio, el “en sus marcas” y luego la chicharra, se sintió como mucho más que una carrera.
Fue recuperar una parte de mí que muchos pensaron que había quedado atrás. 🏊♂️