10/07/2026
Durante años, Claudia creyó que tenía candidiasis. Cada episodio de flujo, picazón o ardor era tratado con óvulos, cremas y antimicóticos. Mejoraba por unos días… pero los síntomas siempre regresaban.
Cuando llegó a nuestro consultorio decidimos no asumir que era “otra cándida más”. Realizamos una evaluación integral y pruebas moleculares.
El resultado cambió por completo su historia.
No tenía una candidiasis recurrente. Tenía una infección de transmisión sexual que nunca había sido diagnosticada y que mantenía una inflamación persistente.
Al recibir el tratamiento correcto, ella y su pareja finalmente lograron controlar el problema.
La enseñanza es clara: no todo flujo, picazón o ardor es cándida. Si las infecciones se repiten una y otra vez, es momento de investigar la causa y no solo tratar los síntomas.
Hoy existen pruebas que permiten detectar infecciones como Chlamydia, Mycoplasma, Ureaplasma, Trichomonas, herpes ge***al y otras alteraciones que pueden pasar desapercibidas.
Si llevas meses o años con infecciones va**nales recurrentes, no las normalices. Un diagnóstico correcto puede cambiar por completo tu salud y tu calidad de vida.
📅 Agenda una evaluación integral. A veces, la respuesta no está en otro tratamiento… sino en encontrar la verdadera causa.