10/08/2026
No todas las huellas de la infancia se convierten en recuerdos.
Algunas permanecen en el cuerpo de formas tan sutiles que pasan desapercibidas durante años. El estrés temprano no solo influye en cómo nos sentimos. También puede acompañar el desarrollo físico mientras el cerebro y el organismo aún están creciendo.
Comprender estas señales no significa que nuestro pasado determine el futuro.
Significa reconocer que el cuerpo también guarda parte de nuestra historia, y que entenderla puede ser un primer paso para cuidarnos mejor.