11/10/2026
A ver, yo soy psicóloga clínica y tengo una opinión política, por supuesto. Pero hay cosas que, más allá de nuestras posiciones políticas, me parecen de SENTIDO COMÚN. Y una de ellas es entender que podemos creer que merecemos algo sin que eso signifique que los demás estén obligados a dárnoslo. Parece bastante básico, ¿no? Pero psicológicamente hay algo MUY interesante en lo que ocurre cuando dejamos de vivir el reconocimiento como algo que podemos recibir y empezamos a sentir que es algo que el mundo nos DEBE.
Y es que ahí cambia completamente nuestra relación con los demás. Si necesito que otros confirmen la imagen que tengo de mí mismo, su libertad para pensar distinto empieza a convertirse en un problema. Ya no basta con sentirme orgulloso de lo que hice. Necesito que TÚ también estés de acuerdo conmigo. Y si no lo estás, en lugar de preguntarme si quizás hay algo que no estoy viendo, puedo terminar convencido de que el problema eres tú. Esto tiene una implicancia psicológica enorme, porque poco a poco dejamos de relacionarnos con los demás como personas con criterios propios y empezamos a tratarlos como espejos que deberían devolvernos exactamente la imagen que queremos ver.